ENERGIA EXTRA

Supradyn® energy extra

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Supradyn® energy extra es una combinación específica de vitaminas, minerales y Coenzima Q10 que complementando tu dieta habitual te ayudará a activar y mantener tu energía en situaciones de mayor desgaste: ejercicio físico y sobreesfuerzo.

¿Qué ocurre al hacer ejercicio?

El cuerpo necesita un mayor aporte de energía por lo que Supradyn® energy extra, como complemento de la dieta habitual, ayuda a activar tu energía y el rendimiento físico gracias a su fórmula completa.

¿Qué aporta?

 Supradyn® energy extra es una combinación óptima de vitaminas, antioxidantes, minerales y Coencima Q10.
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Supradyn® energy extra contiene:

  • Vitaminas del grupo B, que intervienen en el ciclo de obtención de energía y contribuyen a reducir el cansancio y la fatiga (Vitaminas B2, niacina y ácido pantoténico).
  • Vitaminas C y E, Zinc y Selenio que contribuyen a la protección de las células frente al daño oxidativo.
  • Minerales, ingredientes imprescindibles ya que al hacer ejercicio se eliminan a través del sudor.
  • Coenzima Q10 que está presente en el organismo y comparte ruta metabólica con vitaminas del grupo B.

¿Para quién?

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Supradyn® energy extra está especialmente indicado para personas con actividad física y espíritu de superación como tú, que practicas deporte de forma asidua y quieres mantener un óptimo rendimiento físico.

Supradyn® energy extra te ayuda a mantener y recuperar la energía ya que al hacer ejercicio, el organismo aumenta de forma importante el consumo de energía, que hay que reponer. Por ello es recomendable un adecuado aporte de vitaminas y minerales.

Para adultos y adolescentes a partir de 12 años.

¿Cómo tomarlo?

Supradyn® energy extra no contiene ninguna sustancia excitante. Por ello, se puede tomar durante periodos prolongados de tiempo.

Key_S_energy_bannerComoTomarlo

  • Un comprimido al día preferiblemente con el desayuno.
  • En competición intensa (maratón): iniciar el consumo 1 mes antes.
  • Entreno o ejercicio físico continuado:
    Se puede tomar durante periodos de 3 meses, descansando un mes entre periodos.
  • Deporte de fin de semana:
    Un comprimido los días en que se practique.
  • No constituye doping en el deporte.

Complemento alimenticio. No superar la dosis diaria recomendada. No utilizar como sustituto de una dieta equilibrada. Se recomienda seguir una dieta variada y equilibrada y un estilo de vida saludable.

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Copyright 2015, Bayer Hispania S.L., División Consumer Care

Y si sigues pensando que te falta vitalidad…lee este artículo en el que intentamos ayudarte con unos buenos consejos:

https://farmarunning.wordpress.com/2015/07/13/astenia-falta-de-vitalidad/

CAMBIO CLIMATICO Y SALUD

Seguimos hablando de calor…y de cómo afecta el cambio climático en nuestra salud.

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Aunque el calentamiento mundial puede tener algunos efectos beneficiosos localizados, como una menor mortalidad en invierno en las regiones templadas y un aumento de la producción de alimentos en determinadas zonas, los efectos globales para la salud del cambio climático serán probablemente muy negativos. El cambio climático influye en los determinantes sociales y medioambientales de la salud, a saber, un aire limpio, agua potable, alimentos suficientes y una vivienda segura.

Calor extremo

Las temperaturas extremas del aire contribuyen directamente a las defunciones por enfermedades cardiovasculares y respiratorias, sobre todo entre las personas de edad avanzada. En la ola de calor que sufrió Europa en el verano de 2003, por ejemplo, se registró un exceso de mortalidad cifrado en 70 000 defunciones. Y este verano de 2015.. vamos de ola en ola…

Las temperaturas altas provocan además un aumento de los niveles de ozono y de otros contaminantes del aire que agravan las enfermedades cardiovasculares y respiratorias. La contaminación atmosférica urbana causa aproximadamente 1,2 millones de defunciones cada año.

Los niveles de polen y otros alérgenos también son mayores en caso de calor extremo. Pueden provocar asma, dolencia que afecta a unos 300 millones de personas. Se prevé que el aumento de las temperaturas que se está produciendo aumentará esa carga.

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Distribución de las infecciones

Las condiciones climáticas tienen gran influencia en las enfermedades transmitidas por el agua o por los insectos, caracoles y otros animales de sangre fría.

Es probable que los cambios del clima prolonguen las estaciones de transmisión de importantes enfermedades transmitidas por vectores y alteren su distribución geográfica.

La malaria depende mucho del clima. Transmitida por mosquitos del género Anopheles, la malaria mata a casi un millón de personas cada año, sobre todo niños africanos menores de cinco años. Los mosquitos del género Aedes, vector del dengue, son también muy sensibles a las condiciones climáticas.

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Medición de los efectos en la salud

La medición de los efectos sanitarios del cambio climático sólo puede hacerse de forma aproximada. En una evaluación llevada a cabo por la OMS teniendo en cuenta sólo algunas de las posibles repercusiones sanitarias, se concluyó que según las previsiones, el cambio climático causará anualmente unas 250.000 defunciones adicionales entre 2030 y 2050; 38.000 por exposición de personas ancianas al calor; 48.000 por diarrea; 60.000 por paludismo; y 95.000 por desnutrición infantil.

¿Quiénes están en riesgo?

Todas las poblaciones se verán afectadas por el cambio climático, pero algunas son más vulnerables que otras. Los habitantes de los pequeños estados insulares en desarrollo y de otras regiones costeras, megalópolis y regiones montañosas y polares son especialmente vulnerables.

Los niños, en particular los de los países pobres, son una de esas poblaciones más vulnerables a los riesgos sanitarios resultantes y se verán expuestos por más tiempo a las consecuencias sanitarias. Se prevé asimismo que los efectos en la salud serán más graves en las personas mayores y las personas con diversos achaques o dolencias preexistentes.

Las zonas con infraestructuras sanitarias deficientes, la mayoría en países en desarrollo, son las que tendrán más dificultades para prepararse y responder si no reciben asistencia..

En 2009 la Asamblea Mundial de la Salud respaldó un nuevo plan de trabajo de la OMS sobre cambio climático y salud, que abarca lo siguiente:

  • Sensibilización: fomentar la toma de conciencia sobre la gran amenaza que supone el cambio climático para la salud.
  • Alianzas: coordinarse con organismos asociados del sistema de las Naciones Unidas, y procurar que la salud ocupe el lugar que merece en la agenda del cambio climático.
  • Ciencia y datos probatorios: coordinar las revisiones de la evidencia científica existente sobre la relación entre el cambio climático y la salud, y elaborar una agenda de investigación mundial.
  • Fortalecimiento de los sistemas de salud: ayudar a los países a determinar los puntos vulnerables de sus sistemas sanitarios y crear capacidad para reducir la vulnerabilidad de la salud al cambio climático.

Nosotros tenemos mucha culpa de este cambio climático, y tenemos que hacer todo lo posible para frenarlo…si es que aún se puede frenar.

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Este artículo lo hemos escrito a partir de información publicada por la OMS en su web:

http://www.who.int/es/

También os aconsejamos leer el siguiente artículo sobre CALOR Y MEDICAMENTOS.

OLA DE CALOR Y MEDICAMENTOS

¿TE FALTA VITALIDAD?

Con estos calores que estamos sufriendo… seguro que a muchos de vosotros os falta vitalidad, os sentís sin fuerzas para hacer nada.

Hoy intentaremos daros algunos consejos pra que volvais a sentiros ¡así de bien!

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Antes de nada os contamos los síntomas de la falta de vitalidad…o astenia:

• Sensación de fatiga generalizada, falta de vitalidad, debilidad muscular con el esfuerzo.
• Somnolencia diurna y alteraciones del sueño nocturno.
• Dificultad de concentración (que a veces afecta a la memoria).
• Sensación de aturdimiento, presión o dolor de cabeza.
• Sensación de inestabilidad, malestar general.
• Irritabilidad, tristeza.
• Cambios de apetito.
• Disminución de la libido.
• En las personas propensas, bajada de la presión arterial.

Existen distintos tipos de tratamientos que os podrán ayudar:

El tratamiento de la astenia comprende medidas dietéticas y relativas al estilo de vida y, cuando es necesario, tratamiento fitoterápico (según sintomatología) y/o complementos alimenticios.

Medidas dietéticas:
La comida debe ser equilibrada y rica en verduras, frutas, cereales (preferentemente integrales) y legumbres, y contener raciones adecuadas de carnes no grasas y pescado o huevos como ingredientes de las comidas principales.
Las ingestas deben distribuirse en cinco: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena, sin dejar pasar más de 4 horas entre una a otra. Esto es importante para mantener un aporte de energía y nutrientes durante todo el día.
Las cenas deben ser ligeras y se tomarán al menos 2 horas antes de acostarse, para no entorpecer el sueño y conseguir que éste sea reparador.
Entre horas puede optarse por «barritas energéticas». Su composición es muy variada, pero suelen contener cereales, fructosa, glucosa, lactosa, sacarosa, miel, chocolate, frutas, frutos secos, lácteos, soja, etc. Muchas contienen además vitaminas del grupo B y C, y también minerales, que ayudan en el metabolismo energético.
Es esencial una adecuada hidratación durante todo el día. Conviene no abusar del café. Son adecuadas las infusiones (tónicas, digestivas o relajantes, según el caso).

Además hay que tener en cuenta que algunos medicamentos pueden provocar astenia:

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Medidas higiénicas y de estilo de vida:
• Dormir las horas necesarias favorece la recuperación del cansancio diurno y la regeneración del sistema inmunitario.
• Es importante realizar actividad física. El ejercicio regular promueve la liberación de endorfinas, que potenciarán la sensación positiva y de bienestar.
• Aprender a llevar un ritmo de vida más relajado y a evitar el estrés disminuirá la sensación de fatiga y cansancio.
Tratamientos fitoterápicos:
Las principales plantas utilizadas son las de acción adaptógena (ginseng, eleuterococo, rodiola, esquisandra), que ayudan al organismo a adaptarse a los cambios y al estrés, y tienen una acción antioxidante y tonificante. También en caso de fatiga muy acusada pueden utilizarse plantas de acción tónica y ergogénica (guaraná y nuez de cola). Para favorecer el descanso, pueden ser útiles por la noche las plantas de acción sobre el sueño, como la valeriana, la pasiflora, la amapola de California, la melisa, la tila o el lúpulo. En caso de que los síntomas se acompañen de un estado anímico bajo, el hipérico puede ser una buena opción, teniendo en cuenta sus interacciones en caso de pacientes con medicación crónica.

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Complementos alimenticios:
Muchas vitaminas y minerales intervienen en los procesos que determinan la utilización de la energía y pueden ser útiles (en forma de polivitamínicos/minerales, o combinados con fitoterápicos, aminoácidos u otras fuentes de nutrientes) para aliviar los síntomas de cansancio físico y/o mental, estimular los neurotransmisores y por tanto el estado de ánimo, y favorecer el apetito y un buen descanso nocturno.

Consejos:

• Dieta sana y equilibrada, rica en verduras, frutas, cereales, frutos secos, etc. Conviene realizar cinco comidas al día para conservar la energía:
– Desayuno consistente, que aportará energía para empezar el día: cereales (preferiblemente integrales), proteína, fruta fresca o zumos naturales.
– Comida y cena equilibradas. Las cenas deben ser más ligeras para evitar entorpecer el sueño por una mala digestión; conviene cenar 2 horas antes de acostarse. Las comidas principales deben incorporar hidratos de carbono de bajo índice glucémico (verduras, hortalizas, frutas, cereales preferiblemente integrales), alimentos proteicos (al menos una vez al día) como carne (preferiblemente blanca), pescado (el azul aporta mayor contenido de ácidos grasos omega-3), huevos o legumbres, y grasas saludables como el aceite de oliva.
– Merienda para mantener la energía. Barritas energéticas, frutos secos, etc.
– Cena ligera, como se ha comentado.
• Respetar las horas de sueño, para recuperar el cuerpo del cansancio diurno.
• Realizar ejercicio físico moderado ayuda a la producción de endorfinas, que mejoran el ánimo.
• Ejercicios de relajación para superar el estrés y evitar la fatiga.

Esperamos que os sirvan de ayuda todos estos consejos . ¡Ahora os toca aplicarlos!

Este artículo lo hemos extraído de una publicación en la revista “El Farmacéutico”.