Hablar de ibuprofeno y antiinflamatorios al correr es hablar de una costumbre muy extendida entre los corredores y poco revisada. Según distintos estudios, hasta tres de cada cuatro corredores de maratón toman un antiinflamatorio durante la prueba. Muchos lo llevan en la riñonera igual que el gel energético.
El ibuprofeno es un buen medicamento y en la farmacia lo dispensamos a diario con tranquilidad en muchas situaciones. El problema empieza cuando se usa para rendir más, para adelantarse al dolor o para seguir entrenando con una lesión que ya avisa. En esos casos el beneficio es dudoso y los riesgos existen. Aquí tienes cuándo tiene sentido, cuándo conviene evitarlo y qué alternativas hay.
Qué son los antiinflamatorios y cómo actúan
Los antiinflamatorios no esteroideos, o AINE, forman una familia amplia: ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco, dexketoprofeno o ácido acetilsalicílico (aspirina). Todos bloquean unas enzimas llamadas COX, que fabrican las prostaglandinas.
Las prostaglandinas participan en el dolor, la inflamación y la fiebre, y por eso estos fármacos alivian. Pero esas mismas sustancias protegen la mucosa del estómago y mantienen el riego sanguíneo del riñón cuando el cuerpo está falto de líquido. El mecanismo que da el alivio explica también los efectos adversos, y esa es la razón de que el contexto importe tanto. Si quieres repasar cómo otros medicamentos de uso común afectan al deporte, lo tienes en [influencia de algunos medicamentos en el rendimiento deportivo].
El paracetamol funciona de otra manera. Calma el dolor y baja la fiebre, pero apenas tiene acción antiinflamatoria.

Qué dice la investigación en corredores
La mayoría de los datos proceden de maratones y ultras, así que conviene extrapolarlos con prudencia a quien sale a hacer 10 kilómetros.
En la Western States Endurance Run (160 km), un estudio comparó a 29 corredores que tomaron ibuprofeno (600 mg el día anterior y 1.200 mg durante la carrera) con 25 que no tomaron nada. Los tiempos fueron casi idénticos, 25,8 y 25,6 horas. El dolor muscular de la semana siguiente fue similar en ambos grupos. Quienes tomaron ibuprofeno mostraron más marcadores de inflamación y más indicios de paso de bacterias del intestino a la sangre.
Otro ensayo con 12 corredores en un trail de 42 km usó 400 mg antes de salir y otros 400 mg a las cinco horas. Hubo menos estrés oxidativo y menos fatiga muscular medida en un salto, pero no cambiaron el ritmo, la velocidad, el tiempo final ni el daño muscular. La muestra era pequeña.
Sobre el riñón, un ensayo aleatorizado en ultramaratones encontró lesión renal aguda en el 38 % de los que tomaron ibuprofeno frente al 26 % con placebo en su categoría de riesgo, y en el 14 % frente al 9 % en la de lesión. Los intervalos de confianza eran amplios. Una revisión de 2024 sobre maratón y ultrarresistencia concluyó que ningún grupo de riesgos mostraba un vínculo estadísticamente claro con los AINE y pidió más investigación.
La lectura honesta es que faltan datos sólidos de daño y, a la vez, no hay ninguna ventaja demostrada de rendimiento. Con ese balance, el riesgo no compensa.
Riesgos de los antiinflamatorios al correr
Estómago e intestino
Los AINE pueden irritar la mucosa digestiva y, con dosis altas o uso prolongado, provocar úlcera y sangrado. Correr ya reduce el flujo de sangre al intestino, y si además aparecen náuseas o diarrea la combinación no ayuda. Si ese es tu caso habitual, repasa nuestro artículo: dolor de barriga al correr.
Riñón
Con calor, sudoración abundante y poca hidratación, el riñón depende más de esas prostaglandinas que protegen su riego. Un AINE en ese momento le quita margen. El riesgo sube cuando se añaden ciertos tratamientos de la tensión (IECA o ARA-II) junto con un diurético, una combinación en la que los AINE merecen especial cuidado. Si entrenas en verano o en una carrera calurosa, te interesa: golpe de calor y medicación.
Sodio en sangre
Un estudio en Ironman asoció el uso de AINE con más riesgo de hiponatremia, mientras que otro en una carrera de 160 km no halló diferencias en los electrolitos entre quienes tomaron ibuprofeno y quienes no. La evidencia discrepa. Como la hiponatremia puede ser grave, es un motivo más para no tomarlos de forma preventiva en pruebas largas.
Corazón y tensión arterial
Los prospectos de ibuprofeno recogen un pequeño aumento del riesgo de infarto o ictus, sobre todo con dosis altas. Los AINE pueden además subir la tensión y reducir el efecto de algunos antihipertensivos.
Dolor que se tapa
El dolor orienta. Una fractura por estrés o una tendinopatía que se enmascara con ibuprofeno sigue avanzando mientras tú sigues corriendo. El ibuprofeno también puede ocultar la fiebre y los signos de una infección.
Cuándo pueden tener sentido

Hay situaciones razonables, siempre en adulto sano y sin las contraindicaciones del apartado siguiente.
- Dolor agudo puntual tras la carrera o el entrenamiento, como una contusión o los primeros días de un esguince, con la dosis mínima eficaz, con comida y durante pocos días. En el formato sin receta, la dosis máxima diaria es de 1.200 mg, y si el dolor sigue más allá de unos días hay que consultar.
- Cuando ya te has rehidratado y orinas con normalidad, no justo al terminar una prueba larga o con calor.
- Geles tópicos de ibuprofeno o diclofenac, cuya absorción al organismo es mucho menor, aplicados sobre piel íntegra y sin vendaje cerrado. Con el ketoprofeno en gel hay que evitar el sol sobre la zona, porque puede causar fotosensibilidad.
- Pauta médica en una lesión concreta. Ahí decide el médico y la duración suele ser corta.
Cuándo evitarlos
- Antes o durante un entrenamiento o una carrera, de forma preventiva.
- Con calor intenso, deshidratación, vómitos o diarrea.
- Para seguir corriendo con un dolor que va a más.
- Como rutina después de cada sesión para las agujetas, donde no hay beneficio demostrado.
- Si tienes enfermedad renal, antecedentes de úlcera, Crohn o colitis, insuficiencia cardíaca o hipertensión mal controlada.
- Si el asma te empeora con antiinflamatorios, o en el tercer trimestre del embarazo.
- Si tomas anticoagulantes. Con aspirina como antiagregante, el ibuprofeno puede interferir en su efecto, así que se consulta antes.
En deporte federado, los AINE no figuran en la lista de sustancias prohibidas, aunque conviene confirmar cualquier otro fármaco que los acompañe.

Alternativas cuando hay dolor

El paracetamol es una opción habitual para el dolor, porque a dosis normales no afecta al estómago ni al riñón como los AINE. Respeta la dosis máxima diaria del prospecto y revisa otros medicamentos del botiquín (muchos antigripales lo llevan) para no duplicarlo.
Para un golpe reciente ayudan el frío local, la compresión y reducir la carga de entrenamiento unos días. Si el dolor muscular es tu motivo de consulta frecuente, tienes más opciones en la farmacia frente al dolor muscular.
Cuándo consultar
Pide valoración médica si aparece alguno de estos signos tras tomar un antiinflamatorio:
- Heces negras o con sangre, o vómitos con sangre.
- Dolor de estómago intenso.
- Orina muy escasa u oscura durante más de un día, o hinchazón de piernas o cara.
- Dolor de cabeza fuerte, náuseas, confusión o hinchazón de manos tras una carrera larga.
- Dolor en el pecho, falta de aire o erupción en la piel.
- Dolor que persiste más de unos días a pesar de tratarlo.
Si dudas sobre qué puedes tomar con tu medicación habitual, pregunta en tu farmacia antes de salir a correr.
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Fuentes: Nieman DC et al., Brain Behav Immun 2006;20:578. De Souza et al., Res Sports Med (ensayo trail 42 km). Lipman et al., Emerg Med J 2017;34:637. Pannone y Abbott, BMJ Open Sport Exerc Med 2024;10:e001846. Dumke et al., Br J Sports Med 2007;41:492. Wharam et al., Med Sci Sports Exerc 2006 (Ironman). Prospectos de ibuprofeno, AEMPS (CIMA).
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