Hay días en los que no hace falta un argumento científico para salir a correr. Hace falta una frase que te recuerde por qué empezaste. Desde la farmacia sabemos que sostener cualquier hábito de salud —tomar la medicación a su hora, completar la rehabilitación, o entrenar aunque no te apetezca— depende menos de la fuerza de voluntad de un día suelto y más de tener pequeños recordatorios a los que agarrarte cuando la motivación flaquea. Por eso hemos escrito 100 frases de running propias de farmarunning, organizadas en 10 bloques, pensadas para quien empieza, para quien lleva años y para quien solo necesita un empujón antes de atarse las zapatillas.

Para empezar

- El primer kilómetro nunca es sobre velocidad, es sobre valentía.
- No hace falta un título para empezar a correr, solo hace falta salir por la puerta.
- Todas las grandes rachas empezaron con una sola vez que casi no sales.
- Empezar despacio también es empezar.
- Tu versión de dentro de un año te lo va a agradecer, no la de esta tarde.
- No necesitas sentirte preparada del todo, solo necesitas atarte las zapatillas.
- El primer día no se corre contra nadie, ni siquiera contra ti.
- Da igual el ritmo con el que empieces, lo que importa es que no dejes de empezar.
- Quien más sabe de running también dudó, un día, en la puerta de casa.
- Lo difícil no es correr, es decidir salir. Lo demás viene solo.
¿Estás pensando en empezar a correr? En Farmarunning te contamos cómo hacerlo de forma progresiva y sin convertir las primeras semanas en una carrera contra tu propio cuerpo.
Para los días difíciles

- Hay días en los que ganar es simplemente haber salido.
- Cuando no te apetezca, sal igualmente diez minutos. Si sigues sin ganas, vuelve a casa. Casi nunca vuelves.
- El mal día de hoy no cancela el buen hábito de mañana.
- No todos los entrenamientos tienen que ser buenos. Algunos solo tienen que existir.
- Correr con pereza también cuenta. Correr con lluvia también cuenta. Correr sin ganas también cuenta.
- El sofá siempre estará ahí. Este momento de correr, no.
- A veces la victoria es no negociar contigo a las siete de la mañana.
- Un mal kilómetro no borra los buenos que vinieron antes.
- No se trata de tener ganas cada día, se trata de no depender de tenerlas.
- Hoy no hace falta motivación. Hace falta ponerte las zapatillas y dejar que el cuerpo haga el resto.
Si necesitas más motivación para no rendirte en un mal día, aquí tienes otro empujón.
Para entender mejor por qué cuesta tanto mantener un hábito, te proponemos un libro sobre psicología del corredor que explica la parte mental que ninguna frase resume del todo.
Sobre la constancia y el hábito

- La constancia no es intensidad, es repetición.
- No busques la carrera perfecta, busca la semana que no falla.
- Un hábito no se rompe por un mal día, se rompe por dejar de intentarlo al día siguiente.
- Correr tres veces por semana durante un año pesa más que correr todos los días durante una.
- El progreso no se ve entrenamiento a entrenamiento. Se ve mes a mes.
- Lo que repites en silencio te construye más que lo que logras en público.
- No necesitas disciplina de acero, necesitas un calendario y ganas de no fallarte.
- Cada semana que repites, tu cuerpo deja de preguntarte si de verdad vas a salir.
- El hábito no pregunta cómo te sientes. Simplemente te lleva a la puerta.
- Se corre con las piernas, pero se sigue corriendo con la costumbre.
Sobre el esfuerzo y el dolor

- El cansancio del kilómetro ocho no miente, pero tampoco decide por ti.
- Hay diferencia entre el dolor que avisa y el esfuerzo que construye. Aprende a distinguirlos.
- No todo lo que cuesta hace daño. Y no todo lo que no duele es fácil.
- El esfuerzo de hoy no se nota hoy. Se nota dentro de tres meses.
- Correr cuesta arriba enseña más que correr cuesta abajo.
- Cuando el cuerpo pide parar y la cabeza pide seguir, escucha primero al cuerpo. Siempre.
- La incomodidad de entrenar es temporal. La de no haberlo intentado, no.
- No hace falta sufrir para mejorar. Hace falta ser constante y saber cuándo parar.
- El esfuerzo bien dosificado no te rompe, te construye.
- Cada minuto incómodo que aguantas corriendo es un minuto que ya no te asusta tanto la próxima vez.
Si te ayuda a visualizarlos, apunta tus metas en una libreta de entrenamiento donde apuntar tus objetivos — verlas escritas suele sostener la motivación más que cualquier frase
Sobre las metas y los objetivos

- Una meta sin fecha es solo una idea bonita.
- No corras por llegar antes, corre por llegar mejor.
- Ponte metas que te den un poco de miedo y bastante ilusión.
- El objetivo no es correr más rápido que nadie, es correr más lejos de donde empezaste.
- Divide la meta grande en semanas pequeñas. Las semanas pequeñas dan menos miedo.
- No necesitas una maratón para tener una meta. A veces la meta son 20 minutos seguidos.
- Cuanto más concreta la meta, menos sitio le dejas a la excusa.
- Cada objetivo cumplido, por pequeño que sea, es la prueba de que puedes con el siguiente.
- No compares tu meta con la de otra persona. Las metas no se prestan, se construyen.
- Ponte una meta que puedas repetir en un mal día y sigas queriendo cumplir en uno bueno.
Sobre disfrutar el proceso

- No todo entrenamiento tiene que doler para valer la pena.
- Hay carreras que se corren con el cronómetro y otras que se corren con la mirada. Aprende a diferenciarlas.
- El running también es esto: el aire frío de las siete de la mañana antes de que el mundo despierte.
- No siempre hace falta mejorar la marca. A veces basta con disfrutar el camino.
- Correr también es una forma de estar contigo, sin pantallas de por medio.
- El mejor ritmo es el que te permite seguir sonriendo al final.
- No corras solo para llegar. Corre también para estar.
- Hay días de entrenar fuerte y días de entrenar despacio. Ambos suman.
- El paisaje que ves corriendo no lo ves desde ningún otro sitio.
- Disfrutar el proceso es la única meta que no se puede perder.
Y si tu horario es complicado, recuerda que no existe una única hora perfecta para correr. En Farmarunning también hablamos de correr de noche y de cómo hacerlo con seguridad.
Si la música forma parte de tus entrenamientos, unos auriculares deportivos cómodos y resistentes al sudor pueden acompañarte durante tus kilómetros.
Sobre escuchar al cuerpo
- Tu cuerpo no habla el idioma de las excusas, habla el idioma de las señales. Aprende a escucharlo.
- El descanso no es lo contrario de entrenar, es parte del entrenamiento.
- Una molestia que se repite no se ignora, se valora.
Correr de forma constante también significa saber cuándo una molestia deja de ser una simple incomodidad. Si quieres profundizar en este tema, puedes consultar nuestra guía sobre lesiones habituales del running.
4. Hidratarte no es opcional, es la mitad del entrenamiento que no se ve.
5. Dormir bien mejora tu marca más que cualquier zapatilla.
6. El cuerpo que escuchas hoy es el que te va a permitir seguir corriendo dentro de diez años.
7. No hay entrenamiento que compense una mala recuperación sostenida en el tiempo.
8. Estirar cinco minutos no es perder el tiempo, es invertirlo.
9. El mejor entrenamiento es el que puedes repetir sin lesionarte.
0. Cuidar el cuerpo no te hace correr menos, te permite correr durante más años.
Sobre la comunidad

- Entrenar en solitario enseña disciplina. Entrenar en compañía enseña a no rendirte delante de alguien.
- Un grupo de running no corre por ti, pero te hace más difícil quedarte en el sofá.
- Compartir kilómetros con alguien convierte el esfuerzo en conversación.
- No hay línea de meta que sepa mejor que la que cruzas con alguien esperándote.
- Anímate a correr con otras personas alguna vez. Puede que sea justo lo que te faltaba.
- El running individual y el de grupo no compiten entre sí, se complementan.
- Contarle a alguien que vas a salir a correr mañana ya es medio compromiso cumplido.
- Hay motivación que se genera sola, y motivación que se contagia. Rodéate de la segunda.
- Celebrar el progreso de otra persona no te resta el tuyo, lo multiplica.
- Entrenar con alguien en quien confías vale más que cualquier reloj con GPS.
Ver el progreso en números también ayuda: una banda de frecuencia cardíaca básica te deja comprobar, semana a semana, que el cuerpo de antes ya no es el de ahora
Sobre la superación personal
- No compitas contra quien corre más rápido que tú. Compite contra quien eras el mes pasado.
- Cada persona que empieza a correr se sorprende de lo lejos que puede llegar sin darse cuenta.
- El límite que crees tener casi nunca es el límite real.
- No se trata de correr sin miedo, se trata de correr aunque lo tengas.
- Superarte no significa ir siempre más rápido. A veces significa simplemente no dejarlo.
- La versión de ti que dudaba en la línea de salida ya no existe cuando cruzas la meta.
- Cada vez que decides salir a pesar de todo, te demuestras algo que ya no se te olvida.
- No hay marca personal que valga tanto como la de haber empezado.
- Superarse no es una meta, es una costumbre que se practica cada semana.
- El running te enseña que puedes más de lo que pensabas, aunque tardes un poco en creértelo.
Para después de una meta cumplida

- Cruzar la meta no es el final, es la prueba de que el proceso funcionó.
- Cada carrera terminada es un mensaje para la próxima: sí puedes.
- No midas el logro solo en el tiempo de la carrera. Mídelo también en las semanas que no fallaste.
- Cuando termines, no te preguntes solo qué marca hiciste. Pregúntate qué aprendiste por el camino.
- El aplauso al cruzar la meta dura un segundo. La disciplina que te llevó ahí dura meses.
- Guarda este momento. Lo vas a necesitar en el próximo entrenamiento difícil.
- Nadie ve los entrenamientos de las seis de la mañana. Todos ven la meta. Tú sabes lo que hay detrás.
- Después de cada meta cumplida viene una pregunta mejor: ¿y ahora qué más soy capaz de hacer?
- El descanso después de una meta también se ha ganado. Disfrútalo sin culpa.
- Hoy cruzas una meta. Mañana empieza otra vez el mismo camino que te trajo hasta aquí.
Ninguna frase sustituye al hábito, pero puede ser el empujón que te falta en el momento exacto. Guarda esta página y vuelve a ella el día que más te cueste salir por la puerta. Y si quieres dar el paso de verdad —no solo leerlo—, en nuestra guía para empezar a correr sin lesionarte tienes todo lo necesario para convertir estas frases en kilómetros reales.
























































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