En la farmacia es habitual que alguien con dolor de rodilla pregunte por colágeno o algún otro suplemento para el dolor. Este artículo repasa lo que dicen las guías clínicas y los ensayos recientes sobre glucosamina, condroitina y colágeno, y qué conviene tener en cuenta si corres.
La artrosis afecta a toda la articulación: cartílago, hueso, membrana sinovial, ligamentos y músculos. Cómo se presenta en la rodilla, la cadera y la mano, y qué papel tiene el ejercicio en cada caso, lo expliqué en el artículo sobre artrosis y ejercicio: gonartrosis, coxartrosis y rizartrosis. Aquí me centro en una pregunta concreta: qué se sabe de lo que se vende en un bote.
Qué prometen estos suplementos
El cartílago está hecho de colágeno y de proteoglicanos, unas moléculas que contienen condroitín sulfato. La glucosamina forma parte de esas estructuras. De ahí nace la idea de aportar los componentes por vía oral para que el organismo repare lo que se desgasta. Es una hipótesis razonable sobre el papel, pero que una sustancia exista en el cartílago no garantiza que, tomada en cápsula, llegue a la articulación ni que se use para repararla. Quien tiene que responder es el ensayo clínico, midiendo dolor y función en personas reales.

Glucosamina y condroitina: las guías no coinciden
El Colegio Americano de Reumatología publicó en 2026 una actualización de sus recomendaciones sobre artrosis. Desaconseja con fuerza la glucosamina, la condroitina y los preparados que combinan ambas, en rodilla, cadera y mano. La sociedad internacional OARSI ya recomendaba en 2019 no usarlas en la artrosis de rodilla.
La sociedad europea ESCEO adopta otra postura. En su algoritmo de 2019 contempla el sulfato de glucosamina y el condroitín sulfato de calidad farmacéutica como parte del tratamiento. OARSI y ESCEO sí coinciden en lo básico: educación, ejercicio estructurado y pérdida de peso como tratamiento de base, con los antiinflamatorios tópicos como primera opción farmacológica.

Medicamento y complemento no son lo mismo
La diferencia entre la postura americana y la europea se explica en parte por el producto estudiado. Los ensayos favorables que sostienen la posición europea usaron preparaciones farmacéuticas concretas, con composición y dosis controladas. Un complemento alimenticio puede declarar lo mismo en la etiqueta y contener algo distinto, o mezclarlo con otros ingredientes como MSM, cúrcuma o boswellia, lo que dificulta saber qué sustancia hace qué. La OCU, tras revisar estos productos, concluye que su eficacia en artrosis no está demostrada y denuncia que varios llevan declaraciones no autorizadas en el etiquetado.
Colágeno: resultados más favorables, con letra pequeña
El colágeno hidrolizado (péptidos de colágeno) tiene un panorama algo más alentador. Un metaanálisis de 2025 que reunió 11 ensayos y 870 participantes encontró mejoría en dolor y función con colágeno oral frente a placebo. Un ensayo de 2025 con 80 adultos con artrosis leve de rodilla observó que 3 gramos diarios de péptidos de colágeno de bajo peso molecular durante seis meses redujeron el dolor frente a placebo, con diferencias visibles a partir del cuarto mes aproximadamente.
La letra pequeña pesa. Los estudios son pequeños, usan colágenos, dosis y duraciones distintos, y la variabilidad entre ellos es muy alta. Un metaanálisis anterior, de 2023, con cuatro ensayos y 507 pacientes, ya advertía de que todos tenían riesgo alto de sesgo. En el ensayo de 2025 solo 60 participantes llegaron al análisis final. La OCU, por su parte, no encuentra evidencia clínica sólida de alivio con colágeno en la rodilla. Las dos lecturas conviven porque el efecto, si existe, es modesto y depende mucho del producto.
Qué cambia si corres
Casi todos estos ensayos se hicieron en población general con artrosis, y los datos específicos en corredores son escasos. Conviene tenerlo presente antes de extrapolar. Hay además un punto previo: el dolor de rodilla de un corredor no siempre es artrosis. Las molestias alrededor de la rótula, las tendinopatías y las sobrecargas dan síntomas parecidos y no responden a estos suplementos. Sobre qué ocurre de verdad con el cartílago de quien corre, tienes más detalle en el artículo sobre [el desgaste del corredor o de su rodilla].
Cuando el diagnóstico de artrosis está confirmado, el ejercicio forma parte del tratamiento, y ningún suplemento lo sustituye.

Seguridad e interacciones
Un suplemento de venta libre no está exento de riesgos. Hay cuatro situaciones en las que pido pensarlo dos veces o hablar antes con el farmacéutico:
- Anticoagulantes como la warfarina. La glucosamina y la condroitina pueden interactuar con ellos.
- Diabetes. La glucosamina puede afectar al control de la glucosa en sangre.
- Alergia al marisco. Algunas glucosaminas se obtienen de caparazones de crustáceos, y existen versiones de origen vegetal. Revisa la etiqueta.
- Fórmulas con muchos ingredientes. Cuantos más componentes, más interacciones posibles y menos claro es qué sustancia está haciendo algo.
Con el colágeno, los ensayos no detectaron diferencias claras en efectos adversos frente a placebo, aunque con una certeza baja.

Si decides probar uno
Este es el criterio que aplicaría:
- Una sola sustancia cada vez, para saber cuál funciona.
- Dosis estudiadas: 1.500 mg diarios de sulfato de glucosamina y entre 800 y 1.200 mg de condroitín sulfato. En el ensayo reciente de colágeno, 3 g diarios de péptidos.
- Un producto con composición y dosis declaradas. Los estudios que apoyan la postura europea se hicieron con preparaciones farmacéuticas.
- Una meta medible, como subir escaleras sin dolor o terminar tu rodaje habitual con menos molestia, y una revisión a los tres meses. Si no hay mejoría, suspéndelo. Con el colágeno, los ensayos tardaron más en mostrar diferencias, así que puede alargarse hasta los cinco meses.
- Mantener el ejercicio y el resto del tratamiento.

Lo que sí tiene respaldo
Las guías coinciden más en lo que no se vende en un bote: ejercicio estructurado, control del peso y, para el dolor, antiinflamatorios tópicos como primera opción. Si el dolor necesita algo más, el artículo sobre ibuprofeno y antiinflamatorios al correr explica cuándo tomarlos y cuándo evitarlos. Quien prefiera la vía natural para la inflamación puede repasar qué se sabe del jengibre como antiinflamatorio.
Cuándo consultar
Pide cita con tu médico si el dolor dura más de unas semanas, si hay hinchazón, bloqueos o sensación de fallo en la rodilla, si te despierta de noche o si la rigidez de la mañana se alarga. Consulta también con tu farmacéutico antes de empezar cualquier suplemento si tomas medicación habitual.
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