GOLPE DE CALOR: síntomas, tratamiento y prevención en corredores

El golpe de calor en el deporte es una emergencia médica que puede aparecer de forma rápida e inesperada en plena carrera. No es una molestia menor por el calor, es una situación con riesgo vital si no se actúa en
los primeros minutos.

Este artículo es el complemento clínico de → Deporte en verano con calor: guía completa para entrenar seguro

golpe de calor en corredores

Qué es exactamente el golpe de calor por esfuerzo

El golpe de calor presenta unos síntomas que pueden aparecer de forma rápida e inesperada en plena carrera. No es una molestia menor por el calor — es una emergencia médica con riesgo vital si no se actúa en los primeros minutos. En este artículo te explico, como farmacéutica especializada en deporte, cómo reconocerlo, en qué se diferencia del simple agotamiento por calor, y qué debes hacer si le ocurre a alguien a tu lado en una carrera

Durante el ejercicio intenso, los músculos generan calor a un ritmo 15–20 veces mayor que en reposo. En condiciones normales, el cuerpo disipa ese calor principalmente a través del sudor. Cuando el mecanismo de sudoración falla —por deshidratación severa, humedad ambiental muy alta, o sobrecarga térmica acumulada— la temperatura interna puede subir 1°C cada 5 minutos. A 40°C las células comienzan a sufrir daño. A 41,5–42°C el daño se vuelve potencialmente irreversible.

Cómo se diferencia del agotamiento por calor: la clave diagnóstica

La confusión entre ambos cuadros es el error más frecuente en carreras populares, y puede costar una vida. La distinción más fiable en el campo, sin termómetro rectal, son dos signos juntos:

Ausencia de sudor + alteración del comportamiento = golpe de calor hasta que se demuestre lo contrario.

síntomas del golpe de calor
El agotamiento por calor es el estadio previo: el cuerpo aún suda, el deportista está consciente y coherente aunque se encuentra mal. La intervención en este punto —sombra, descanso, hidratación con electrolitos— puede evitar que el cuadro progrese. El golpe de calor ya no se resuelve con agua y sombra: necesita enfriamiento activo urgente y atención hospitalaria.

Dato clínico: La temperatura rectal es el único método fiable para medir la temperatura corporal central en un deportista exhausto. La temperatura oral, axilar o timpánica infraestiman la temperatura real hasta en 1–2°C en contexto de ejercicio intenso.

La fisiopatología: qué pasa dentro del cuerpo

Entender el mecanismo ayuda a entender por qué hay que actuar tan rápido. Cuando la temperatura corporal central supera los 40°C se desencadena una cascada inflamatoria sistémica:

La barrera intestinal, bajo el estrés combinado del calor y el esfuerzo, se vuelve permeable, un mecanismo que también explica por qué los probióticos pueden ser útiles en deportistas sometidos a esfuerzos intensos en verano

Las endotoxinas bacterianas pasan al torrente sanguíneo y amplifican la respuesta inflamatoria. El hígado y el riñón, que trabajan a máxima capacidad para procesar el esfuerzo, se ven comprometidos. El sistema nervioso central, especialmente sensible a la hipertermia, empieza a fallar —de ahí la confusión, el delirio y las convulsiones.

Si la temperatura no baja en los primeros 30 minutos, el daño multiorgánico puede dejar secuelas permanentes incluso en deportistas que sobreviven al episodio. Por eso el principio rector es siempre el mismo: enfriar primero, trasladar después.

Protocolo de actuación paso a paso

tratamiento del golpe de calor

Algunos detalles que amplían cada paso del protocolo:

Enfriar de inmediato (paso 3): el método más eficaz demostrado en estudios es la inmersión en agua fría (entre 2°C y 15°C). En el contexto de una carrera popular, lo más accesible es aplicar agua fría con esponjas o ropa empapada en cuello, axilas e ingles —las zonas donde las arterias están más superficiales— combinado con abanico manual o ventilador. Si hay bolsas de hielo disponibles, aplicarlas envueltas en tela fina en esas mismas zonas.

No dar nada por boca (paso 5): un deportista con golpe de calor puede estar consciente pero con reflejos deglutorios comprometidos. El riesgo de aspiración pulmonar es real. Si está inconsciente o semiinconsciente, posición lateral de seguridad.

Trasladar a urgencias (paso 6): aunque el deportista parezca recuperarse con el enfriamiento, es imprescindible la evaluación hospitalaria. El daño renal, hepático y muscular (rabdomiólisis) puede estar en marcha sin síntomas evidentes en las primeras horas.

Factores de riesgo: no hace falta un calor extremo

Uno de los errores más frecuentes es pensar que el golpe de calor solo ocurre con temperaturas de 40°C en el ambiente. En realidad, es la suma de factores lo que importa. Un día de 28°C con humedad del 85% puede ser más peligroso que un día seco de 35°C.

La columna farmacológica merece especial atención porque suele ignorarse. Como farmacéutica, veo con frecuencia runners que toman medicación habitual sin saber que interfiere con la termorregulación:

  • Los diuréticos (para la tensión o el corazón) reducen el volumen de líquido disponible para sudar y aumentan el riesgo de deshidratación severa.
  • Los antihistamínicos de primera generación (cetirizina, loratadina y especialmente difenhidramina) tienen efecto anticolinérgico: reducen la capacidad de sudar.
  • Los betabloqueantes limitan la respuesta cardiovascular al ejercicio y dificultan la redistribución del flujo sanguíneo hacia la piel.
  • Los antidepresivos tricíclicos y algunos ISRS alteran la percepción del calor y la respuesta sudomotora.
  • Los antipsicóticos son especialmente conocidos por su capacidad de bloquear la sudoración —en psiquiatría existe el llamado «síndrome neuroléptico maligno» que comparte mecanismo con el golpe de calor.
  • Si prefieres explorar opciones más naturales para condiciones como la tensión o la alergia, puedes consultar nuestro artículo sobre plantas medicinales para deportistas

Si tomas cualquier medicación de forma habitual y practicas deporte en verano, consulta con tu farmacéutico o médico si puede afectar a tu tolerancia al calor.

Poblaciones especialmente vulnerables

Runners mayores de 55 años: la respuesta sudomotora disminuye con la edad. El umbral de temperatura al que el cuerpo activa el sudor se eleva, y la cantidad de sudor producido es menor. Además, la sed es menos fiable como señal de deshidratación.

Corredores con patología previa: insuficiencia cardíaca, diabetes, enfermedad renal crónica o cualquier condición que comprometa la circulación aumenta el riesgo de forma significativa.

Runners que vuelven tras enfermedad: un episodio reciente de gastroenteritis, fiebre o infección respiratoria deja al cuerpo en un estado de deshidratación basal mayor de lo habitual. Volver a entrenar al mismo ritmo que antes de la enfermedad en pleno agosto es una combinación de riesgo real.

Corredores principiantes en verano: la aclimatación al calor requiere entre 10 y 14 días de exposición progresiva. Quien empieza a correr en julio sin experiencia previa no tiene ese margen adaptativo.

Secuelas y recuperación tras un golpe de calor

El golpe de calor no termina cuando baja la temperatura. La recuperación completa puede llevar semanas, y en casos graves con daño multiorgánico, meses. Las secuelas más documentadas incluyen:

  • Intolerancia al calor persistente: paradójicamente, haber sufrido un golpe de calor aumenta el riesgo de sufrir otro. El sistema de termorregulación puede quedar alterado durante meses.
  • Daño renal agudo: la mioglobina liberada por la destrucción muscular (rabdomiólisis) es tóxica para el riñón. En corredores con golpe de calor grave, la función renal debe monitorizarse.
  • Alteraciones hepáticas: la elevación de transaminasas tras un golpe de calor es casi universal. En casos graves puede llegar a insuficiencia hepática aguda.
  • Daño neurológico: las células de Purkinje del cerebelo son especialmente sensibles a la hipertermia. Algunos supervivientes presentan alteraciones de la coordinación o la memoria a largo plazo.

En farmarunning.com tenemos un artículo específico sobre → transaminasas elevadas en deportistas si quieres profundizar en cómo interpretar esos valores después de un esfuerzo intenso.

Cómo saber si un corredor está aclimatado (y si tú lo estás)

La aclimatación al calor es el factor de protección más potente frente al golpe de calor, más que la hidratación aislada. Un corredor bien aclimatado empieza a sudar antes, produce más volumen de sudor, el sudor es más diluido (pierde menos sodio), y el corazón trabaja con más eficiencia en condiciones de calor.

Pero la aclimatación se pierde. Si llevas más de dos semanas sin entrenar en calor —por vacaciones, por lluvia, por lesión— has perdido buena parte de esa adaptación. Esto es especialmente relevante al volver de unas vacaciones en un destino fresco e intentar retomar el ritmo habitual en pleno agosto mediterráneo.

El protocolo estándar de aclimatación: exposiciones de 60–90 minutos al calor, a intensidad moderada (no más del 50–60% del VO₂max), durante 10–14 días consecutivos. Los primeros 4–5 días son los más duros —el volumen plasmático empieza a aumentar entre el día 3 y el 6, y el resto de adaptaciones se consolidan entre el día 10 y el 14.

Para entender mejor el concepto de VO₂max y cómo influye en tu rendimiento con calor, lee → VO₂max: qué es, cómo medirlo y cómo mejorarlo.

Productos que pueden ayudarte a monitorizar y prevenir

Un termómetro de oído o de frente de precisión deportiva es útil para controlar tu temperatura antes y después de entrenamientos en condiciones de calor extremo:

Los electrolitos en cápsulas o sobres son más prácticos que las bebidas isotónicas en rutas largas, y permiten controlar la dosis de sodio de forma más precisa:

Resumen clínico

El golpe de calor es una emergencia médica, no una complicación menor del calor. La diferencia entre un desenlace favorable y uno grave se mide en minutos, y depende casi exclusivamente de la rapidez con la que se inicia el enfriamiento.

Como runners, la mejor protección es doble: conocer los signos para actuar rápido si le ocurre a alguien cercano, y reducir los factores de riesgo propios —incluyendo revisar con el farmacéutico si la medicación habitual interfiere con la termorregulación.

El calor de agosto no va a desaparecer. Pero sí podemos correr con más conocimiento y menos riesgo.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Cuál es la temperatura corporal del golpe de calor?
El criterio diagnóstico es una temperatura corporal central (rectal) superior a 40°C, acompañada de alteración del estado mental. La temperatura axilar u oral puede subestimar el valor real hasta en 2°C en contexto de ejercicio.

¿Puede producirse un golpe de calor con menos de 30°C de temperatura ambiente?
Sí. La combinación de temperatura moderada con humedad alta, ropa inadecuada, esfuerzo intenso y factores individuales de riesgo (medicación, enfermedad previa, falta de aclimatación) puede desencadenar un golpe de calor incluso por debajo de 30°C.

¿Qué medicamentos aumentan el riesgo de golpe de calor?
Los diuréticos, antihistamínicos, betabloqueantes, antidepresivos tricíclicos, antipsicóticos y anticolinérgicos son los grupos farmacológicos con mayor impacto sobre la termorregulación. Si tomas alguno de ellos, consúltalo con tu farmacéutico antes de entrenar en verano.

¿Cuánto tiempo se tarda en recuperarse de un golpe de calor?
Depende de la gravedad. Un episodio leve puede resolverse en 24–48 horas con reposo y control médico. Un golpe de calor grave con daño renal o hepático puede requerir semanas de recuperación y seguimiento analítico periódico.

¿Puedo volver a correr después de un golpe de calor?
Sí, pero nunca inmediatamente. El médico debe autorizar la vuelta al ejercicio tras confirmar la normalización de los parámetros analíticos. La reintroducción del entrenamiento en calor debe ser muy progresiva, dado que el sistema de termorregulación puede estar alterado durante semanas.

¿El golpe de calor deja secuelas permanentes?
En casos graves, sí. La intolerancia persistente al calor, las alteraciones renales y algunos déficits neurológicos (especialmente cerebelosos) pueden ser secuelas a largo plazo. Por eso el diagnóstico y el enfriamiento precoz son determinantes.

 

 

 

 

LA IMPORTANCIA DEL HIERRO EN EL DEPORTE

El hierro en el deporte es uno de los minerales más esenciales para cualquier persona que practique ejercicio. Sin unos niveles adecuados de hierro, el rendimiento se resiente, la fatiga aparece antes de lo que debería y la recuperación se hace más lenta y costosa.

Pero ¿por qué exactamente? ¿Qué tiene de especial este mineral?

El hierro y los glóbulos rojos: una relación clave

El hierro es el componente fundamental para fabricar hemoglobina, la proteína que da color a los glóbulos rojos y que transporta el oxígeno desde los pulmones hasta todas las células del cuerpo. Sin hierro suficiente, no hay hemoglobina. Sin hemoglobina, el oxígeno no llega bien a los músculos. Y sin oxígeno en los músculos… el rendimiento cae.

Si entrenas con regularidad, tu cuerpo necesita transportar mucho más oxígeno que el de una persona sedentaria. Por eso los deportistas tienen unas necesidades de hierro más elevadas, y por eso también son más vulnerables a notar los efectos de una carencia.

Además del transporte de oxígeno, el hierro interviene en otras funciones importantes: refuerza las defensas, contribuye a la concentración y al rendimiento cognitivo, y mantiene en buen estado la piel, el cabello y las uñas.

¿Qué notas cuando te falta hierro?

Los primeros síntomas suelen ser sutiles: un cansancio que no desaparece con el descanso, la sensación de que te cuesta más de lo habitual terminar los entrenamientos, menor concentración, más irritabilidad. Si la situación se prolonga, pueden aparecer palpitaciones, mareos y una bajada clara del rendimiento.

Lo importante es saber que estos síntomas pueden tener una causa analítica concreta y corregible. Si te identificas con alguno de ellos, puede que valga la pena hacerte una analítica. Y ojo: los valores de referencia no siempre se interpretan igual en deportistas que en la población general. En nuestro artículo sobre variabilidad analítica en deportistas explicamos por qué un resultado «dentro de la normalidad» puede no serlo tanto si entrenas con frecuencia.

 

¿Quiénes tienen más riesgo?

No todos los deportistas tienen el mismo riesgo de sufrir una carencia de hierro. Los más vulnerables son:

  • Mujeres deportistas, por las pérdidas menstruales
  • Atletas de resistencia (runners, ciclistas, triatletas), por las pérdidas a través del sudor, la orina y la hemólisis por impacto
  • Deportistas con dieta vegetariana o vegana, por la menor biodisponibilidad del hierro vegetal
  • Deportistas en etapas de carga intensa, en las que el consumo aumenta y la absorción puede verse comprometida

Si quieres entender en profundidad por qué el deporte intensivo favorece la pérdida de hierro y qué factores concretos intervienen, te lo contamos todo en nuestro artículo sobre déficit de hierro en el deporte.

Cómo cuidar los niveles de hierro a través de la dieta

Nuestro cuerpo no fabrica hierro por sí solo, así que dependemos completamente de lo que comemos. Hay dos tipos de hierro en los alimentos:

  • Hierro hemo (origen animal): se absorbe directamente, sin transformaciones. Lo encontramos en carnes rojas, hígado, berberechos, mejillones, pescado azul.
  • Hierro no hemo (origen vegetal): necesita condiciones favorables para absorberse bien. Lo aportan las legumbres, las espinacas, los cereales integrales, los frutos secos o la avena.

La clave está en combinar bien los alimentos. La vitamina C es la gran aliada del hierro: tomarla en la misma comida mejora mucho su absorción. Un zumo de naranja, pimiento crudo, kiwi o fresas junto con una fuente de hierro marca la diferencia.

Por el contrario, hay sustancias que dificultan la absorción y conviene separar de las comidas ricas en hierro:

  • Café, té, vino tinto y chocolate (taninos)
  • Lácteos (calcio y caseína)
  • Cereales integrales sin remojar (fitatos)
  • Vinagre (ácido acético)

Un truco sencillo: deja en remojo las legumbres y los cereales integrales durante 24 horas antes de cocinarlos. Esto reduce los fitatos y mejora notablemente la absorción del hierro.

¿Y si con la dieta no es suficiente?

En algunos casos, especialmente en deportistas con entrenamientos exigentes, la dieta sola puede no bastar para mantener los niveles óptimos. Antes de recurrir a cualquier suplemento, lo ideal es hacer una analítica y consultar con un profesional.

Si se confirma la necesidad de suplementar, el hierro se absorbe mejor tomado en ayunas, 30 minutos antes del desayuno, acompañado de vitamina C. Evita tomarlo junto con antiácidos, omeprazol o calcio, ya que interfieren en su absorción.

💊 Si buscas un suplemento de hierro de calidad, puedes encontrar distintas opciones desde hierro bisglicinato de alta absorción hasta complejos con vitamina C incluida. (Aquí puedes insertar tu enlace de afiliado)

En casos más severos, cuando la carencia de hierro ha derivado en algo más que una simple bajada de niveles, hablamos de anemia ferropénica. Para entender bien la diferencia, cómo se diagnostica y cómo se trata, te recomendamos nuestro artículo sobre la anemia del deportista.

En resumen

El hierro es pequeño pero imprescindible. Cuidar la dieta, combinar bien los alimentos, hacer revisiones periódicas y, si es necesario, suplementar bajo criterio médico: esa es la mejor estrategia para que tu cuerpo tenga todo lo que necesita para rendir al máximo.

 

 

BENEFICIOS DEL DEPORTE EN EL ÁMBITO LABORAL

LOS BENEFICIOS DEL DEPORTE TAMBIEN SE REFLEJAN EN NUESTRO TRABAJO.

Además de mejorar la salud haciendo deporte, éste puede ser también una excelente forma de darse impulso en el ámbito laboral.

Si no tienes fuerza de voluntad, mira a tu alrededor. Quizá alguien de tu entorno se anima a acompañarte, o a ayudarte. Y juntos conseguís nuevos retos.

Si conseguimos optimizar nuestro tiempo podremos encontrar un momento del día para practicar deporte.

COMO SE RELACIONAN DEPORTE Y TRABAJO:

En el cualquier deporte nos vamos creando metas las cuales se van adaptando y cambiando según mejora nuestra forma física.

Al mejorar deportivamente, sin darnos cuenta mejorará nuestra vida laboral, rendiremos más, tendremos menos estrés e incluso nos propondremos nuevos retos y no nos dará miedo ir a por ellos.

Cuando te propones un objetivo, ya sea conseguir el hábito saludable de hacer deporte, o correr un maratón…  necesitas grandes dosis de constancia, perseverancia y energía.

Incluso lo dicen en las películas…

En la película «El curioso caso de Benjamin Button» nos enseñan que nunca es tarde para empezar y la importancia del tiempo: «Nuestras vidas se definen por las oportunidades, incluso las que perdemos».

Si te cuesta empezar a practicar deporte, recuerda que «Tus probabilidades de éxito aumentan cada vez que lo intentas»., tal como se decía en la película “Una mente maravillosa”.

Otro ejemplo de trabajo duro y sacrificio la encontramos en “Million Dólar Baby”, en la cual te enseñan a no rendirte jamás: «Si luchas, puedes perder. Si no luchas, ya has perdido», como dijo Clint Eastwood.

Según el tipo de trabajo que tengamos, nos va mejor practicar un deporte u otro:

Por ejemplo:

  • Crossfit: Para todos aquellos que lideran equipos a la vez que ven crecer sus negocios y luchan contra las adversidades del día a día. Esta disciplina deportiva conlleva un aumento de fuerza muscular y resistencia al esfuerzo físico, además de ayudar a controlar el cuerpo y fortalecer el espíritu de equipo.

  • Natación: Para trabajos «de oficina», que suelen provocar dolores de espalda, problemas cervicales o fatiga visual. La natación ayuda a relajar y fortalecer los músculos, desentumecer las articulaciones, mejorar la resistencia cardiovascular y facilita el descanso nocturno.

  • Boxeo: Para los momentos de estrés, tensión o contrarreloj. El boxeo ayuda a controlar los impulsos y favorece la autoconfianza.

  • Running: Para cualquier tipo de trabajo estresante, ya que relaja la mente y libera endorfinas (la llamada hormona de la felicidad).

Si te lo propones, seguro que encuentras el deporte que te ayuda a mejorar en todos los aspectos de tu vida.

¡Sólo hay que empezar!

Este artículo ha sido elaborado con información extraida de:

 

HÁBITOS SALUDABLES

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social”.

Para hablar de un estilo de vida saludable, hay que tener varios factores.

Llevar una dieta equilibrada:

Se deben incluir todos los alimentos contemplados en la pirámide nutricional, pero en las proporciones adecuadas y en la cantidad suficiente (no más) para mantener las necesidades nutricionales del organismo en función del consumo energético que éste realiza con la actividad diaria.

El valor energético diario de la dieta debe ser de 30-40 kilocalorías por hilo de peso. Esto es aplicable a personas con una actividad física normal. Los deportistas han de adaptar este número de calorías a las que necesitan para mantener sus niveles de entrenamiento en buenas condiciones.

  • Los hidratos de carbono deben ocupar un 50-55% de los nutrientes, con no más de un 10% de azúcares simples.
  • Las grasas han de ser un 30% del valor energético total, repartiéndose del siguiente modo: un 15-20% de grasas monoinsaturadas, un 5% de poliinsaturadas y no más de un 7-8% de saturadas.
  • Las proteínas consumidas no deben superar el 10% de la dieta.
  • Se aconseja aportar al organismo unos 20-25 gramos de fibra vegetal.
  • Es  imprescindible una correcta hidratación: beber cada día dos litros de agua.

Se debe conseguir mantener un peso equilibrado. La obesidad o sobrepeso es un riesgo para padecer hipertensión, problemas de colesterol y diabetes. También es un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular.

Practicar ejercicio físico:

Las recomendaciones generales determinan unos 30 minutos diarios de actividad física, siendo suficiente caminar a paso rápido durante este tiempo. Esto incrementa la esperanza de vida y reduce el riesgo cardiovascular hasta un 11%.

También se ha comprobado que realizar ejercicios de fuerza a partir de cierta edad ayuda a prevenir la temida pérdida de masa muscular o sarcopenia que ocurre en muchas personas mayores ya que se fortalecen músculos y huesos.

El ejercicio ayuda a controlar la tensión arterial, el colesterol y los niveles de glucosa en sangre.

También contribuye a la eliminación del estrés y la ansiedad, los cambios de humor y a mejor nuestra autoestima.

Y nos ayuda a dormir mejor.

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A través de este enlace encontrareis muchos consejos y recomendaciones sobre hábitos saludables.

Dormir regularmente:

Se ha demostrado que dormir entre 7 y 8 horas diarias reduce el estrés y ayuda a nuestro cuerpo a recuperarse de la actividad diaria.

Si duermes bien…rendirás más. Compruébalo aquí.

Evita el consumo de alcohol y tabaco:

Fumar daña el sistema circulatorio, aumenta el riesgo de padecer aneurismas y enfermedades coronarias y fomenta la aparición de coágulos en la sangre. Sus efectos son acumulativos.

Se ha comprobado que hacer deporte ayuda a dejar de fumar. Aquí.

En cuanto al alcohol, es un tóxico para el músculo cardiaco, que según la Fundación Española del Corazón puede llegar a debilitarlo y causar una enfermedad denominada miocardiopatía dilatada (el corazón se dilata y disminuye la fuerza de “bombeo”), provocando síntomas de insuficiencia cardiaca.

Las enfermedades cardiovasculares y del sistema circulatorio fueron las primeras causas de mortalidad en España en 2016 con un 29,2% del total según el Instituto Nacional de Estadística.

Este tipo de enfermedades se desarrollan de manera silenciosa a lo largo de los años y solo manifiestan sus síntomas cuando ya están en un avanzado estadio.

Recordad que nunca es tarde para empezar a cuidarse.

Este artículo ha sido elaborado con información extraida de.

  • www.lavanguardia.es
  • www.sanitas.es
  • www.farmarunning.com

 

 

 

 

DISCIPLINA PARA CONSEGUIR TUS METAS

Se ha demostrado que las personas con autodisciplina son más felices. Y eso ¿por qué?. 

No dejan que los impulsos o los sentimientos dispongan de sus elecciones. Toman decisiones equilibradas y tienden a sentirse más satisfechos con sus vidas.

Cosas eficientes que puedes hacer para dominar el arte del autocontrol

1.Sé consiente de tus debilidades

Nadie consigue nada en un dia, ni en dos, ni en tres…

2. Elimina las tentaciones

Elimina las tentaciones más grandes de tu entorno, y tu disciplina mejorará en gran medida.

Si quieres comer más saludable, tira la comida chatarra a la basura. Si deseas mejorar tu productividad en el trabajo, bloquea las notificaciones de redes sociales y pon en silencio tu teléfono.

Y si quieres entrenar en serio…prepárate la ropa de deporte y ¡esconde el pijama!

3. Establece metas claras y ten un plan de ejecución

Tener un plan claro marcará cada paso que debes dar para alcanzar tus metas.

La fuerza de voluntad y la autodisciplina requieren de mucho trabajo.

A medida que el tiempo pasa, puede ser cada vez más difícil mantener tu fuerza de voluntad porque no veas los resultados que te esperabas.

¡Pero no te rindas!..¡Sigue!.

4. Crea hábitos simples

Alcanza tu meta a través de pequeños pasos en lugar de intentar conseguir grandes cambios en poco tiempo.

Si estás tratando de ponerte en forma, empieza por trabajar 10 o 15 minutos al día. Si estás intentando dormir mejor, empieza por irte a la cama 15 minutos antes cada noche. Si quieres comer más saludable, comienza por preparar por las noches tu almuerzo del día siguiente.

5. Come sano y de manera regular

Cuando tienes hambre, disminuye la capacidad para poder concentrarte y tu autocontrol y fuerza de voluntad  se debilita en todos los aspectos, incluyendo la dieta, el ejercicio, el trabajo y hasta tus relaciones. Así que intenta comer sano y de forma regular.

6. Cambiar tu percepción acerca de la fuerza de voluntad

Si crees que puedes conseguir lo que te propones, entonces te estarás dando el impulso adicional de motivación que necesitas para cumplir tus metas.

7. Ten un plan B

Este plan B (de entrenamiento) te ayudará a prepararte mentalmente y a tener el control necesario cuando por cualquier imprevisto tengas que cambiar repentinamente tu rutina de entrenamiento, tus horarios, etc.

8. Recompénsate

Pensar en algo que te guste puede ser la motivación que necesitas para tener éxito.

…Y cuando alcances tu meta, encuentra una nueva recompensa para continuar avanzando.

9. Perdónate y avanza

Incluso con todas nuestras mejores intenciones y nuestros planes bien definidos, a veces nos quedamos cerca de alcanzar nuestras metas. Esto suele pasar. Puedes tener altibajos, grandes éxitos y fracasos lamentables. La clave es seguir avanzando.

Si tropiezas, reconoce lo que lo causó y sigue adelante. No te dejes envolver por la culpa, la ira o la frustración, porque estas emociones solo te arrastrarán y van a impedir tu progreso. Aprende de tus errores y perdónate. Retoma el juego y vuelve a enfocarte en tus metas.

RECUERDA…:

  • «Cualquier cosa que la mente del hombre puede concebir y creer, puede ser conseguida.»– Napoleon Hill
  • «Nos convertimos en lo que pensamos»– Earl Nightingale

Este artículo ha sido elaborado con información extaida de:

www.entrepreneteur.com

 

CÓMO AFECTA EL FRÍO AL RENDIMIENTO DEPORTIVO

Cuando hace frío lo más importante es conseguir mantener elevada la temperatura corporal. De esta forma favoreceremos el riego sanguíneo hacia nuestros músculos y organismo en general. Mantener una temperatura corporal adecuada nos ayuda a evitar lesiones.

El frío provoca que los músculos se contraigan, favoreciendo la aparición de dolores musculares, tirones y contracturas.

El efecto del viento en un ambiente frío puede suponer hasta un 80% de toda la pérdida de calor corporal. De hecho, tanta es su importancia que, cuando entra en juego este factor ya no sólo se habla de temperatura, sino de sensación térmica.

Nuestro organismo necesita más energía para realizar la actividad física ya que bombea menos sangre a nuestras extremidades para conseguir mantener la temperatura interna adecuada al buen funcionamiento de nuestros órganos vitales.

A mayor masa grasa subcutánea se tolera mejor una menor temperatura del aire antes de empezar a tiritar. Por eso  la cantidad de energía consumida por unidad de tiempo es inversamente proporcional a la cantidad de grasa.

Este complejo mecanismo provoca generalmente que baje el rendimiento de los deportistas.

La contracción muscular causada por el frío hace que el organismo tenga que aumentar por defecto su temperatura para que los músculos se mantengan en perfecto estado. Este aumento de la temperatura corporal hará que el consumo de energía sea mayor que de costumbre, y por ello es necesario que cuidemos el aporte de la misma que vamos a obtener mediante la dieta.

Aumentar la temperatura corporal para mejorar el rendimiento y el sistema inmunológico:

Este aumento del consumo calórico y el mayor esfuerzo que deben llevar a cabo los músculos harán que el sistema inmunológico mejore su actividad y con ello las defensas naturales del organismo.

No debemos olvidar que aunque sea invierno, salir a practicar deporte al aire libre es mucho más beneficioso. Si lo practicamos en un área natural o bosque, los beneficios respiratorios y cardiacos serán mayores.

Realmente practicar hacer deporte en ambientes fríos ayuda a reforzar el sistema inmunológico. Salvo que exista una patología o condición adversa, practicar deporte al aire libre mejora la capacidad pulmonar, la capacidad cardíaca y tiene otros muchos efectos beneficiosos para el organismo. Ahora bien, hay que extremar las precauciones y cuidarse.

En ambientes fríos el gasto energético en reposo ya es mayor, tanto por efectos hormonales como por el aumento de la actividad involuntaria (tiritonas) que además, suponen un consumo extra de reservas glucolíticas (glucosa sanguínea y glucógeno muscular).
También hay que tener en cuenta que el equilibrio de líquidos se ve influido por la exposición al aire frío. La vasoconstricción causada por las bajas temperaturas provoca un mayor volumen de orina, lo que acelera la deshidratación (con el consecuente deterioro de la salud y del rendimiento en la actividad física.

Por eso es muy importante mantener una correcta hidratación. Aunque sudemos menos con el frío.

A TENER EN CUENTA…:

A mayor masa muscular, mayor será la producción de calor metabólico al tiritar. Esta producción de calor metabólico (medido como consumo de oxígeno) se puede mantener por más tiempo, es decir, se podrán mantener intensidades de ejercicio más elevadas.
El máximo rendimiento alcanzable puede verse afectado de manera negativa si la temperatura interna o la temperatura muscular desciende. Para contrarrestar este fenómeno se debe realizar un calentamiento eficaz (a intensidades moderadas y con una duración prolongada), preparando convenientemente los músculos y sistema cardiovascular para evitar lesiones.

Para que un músculo contraído comience a soltarse y se muestre más flexible, es necesario que aumente su temperatura. Para conseguir este aumento de la temperatura es importante que calentemos antes de salir a practicar deporte al aire libre, así como practicar estiramientos y ejecutemos el movimiento que vamos a llevar a cabo para que los músculos entren en calor.

Estirar y dotar a los músculos de calor es fundamental para que éstos se mantengan listos para actuar.

La resistencia muscular también puede verse alterada por la exposición al frío y el descenso consecuente de la temperatura muscular. Si ésta desciende de los 27ºC, la resistencia muscular disminuye bien por una menor velocidad de conducción de los nervios, bien por una menor movilización de fibras musculares (especialmente las que se encuentran cerca de la superficie del músculo). La fuerza muscular también se ve afectada.

RESUMEN DE CONSEJOS IMPORTANTES:

·        Asegurar las mejores condiciones iniciales para la práctica de la actividad física, mediante una buena preparación general previa y un calentamiento adecuado al ejercicio.

·        Preocuparse por mantener, mediante el aislamiento y la actividad adecuada, una temperatura muscular lo más elevada posible para evitar deterioros en la máxima expresión de fuerza y potencia.

·        No descuidar la hidratación frecuente para evitar el deterioro de la salud y el rendimiento en las actividades (por el incremento indirecto del volumen de orina). Tener en cuenta que, a mayor edad, las adaptaciones del organismo al ambiente frío se deterioran o no son tan eficaces.

·        Prevenir un aporte adecuado de hidratos de carbono para cubrir las demandas de la tasa metabólica, que se incrementa cualitativamente.

·        CORRER CON FRIO.

VESTIRSE POR CAPAS…:

Elegir la indumentaria correcta es esencial para protegernos del frío y tener el organismo listo para poder realizar cualquier actividad física

Abrigarse para la actividad deportiva no significa ponerse miles de capas encima para que no traspase el frío. Lo que realmente debemos hacer es ponernos unas tres capas. La primera no debe de ser de algodón, serán prendas técnicas, de tejido técnico, térmicas y transpirables que mantengan el calor y dejen que expulsemos el exceso y el sudor.

Nunca utilizaremos prendas de algodón, ya que se empapa y transmite el frío fácilmente. Acto seguido utilizaremos prendas de abrigo térmicas y de tejido técnico que nos permitirán realizar la actividad y evitar la acumulación del sudor. Lo mismo sucederá con el calzado, que debemos optar por zapatillas de invierno que nos permitan la transpiración y no dejen pasar frío ni humedad.

Y SI NO QUIERES SUFRIR RIESGOS… SIEMPRE PODRÁS ENTRENAR BAJO TECHO EN INVIERNO .

Este artículo ha sido elaborado con información extraida de:

  • www.airzone.es
  • www.barrabes.com
  • www.vitónica.com

INTENSIDAD DEL ENTRENAMIENTO

¿CUALES SON LAS VARIABLES A TENER EN CUENTA EN UN ENTRENAMIENTO?

La carga, el volumen y la frecuencia de entrenamiento son las bases para determinar la carga de una sesión de entrenamiento.

La carga de entrenamiento es el conjunto de exigencias mecánicas, biológicas y psicológicas que pueden llegar a desequilibrar el organismo del deportista

El volumen de entrenamiento es la cantidad de tiempo, distancia recorrida, número de repeticiones, o número de series que se realizan en un entrenamiento.

La intensidad del entrenamiento es la cantidad de energía producida por unidad de tiempo de entrenamiento.

La frecuencia de entrenamiento es el número de sesiones de entrenamiento que se realizan en un periodo de tiempo, sea en un día o en una semana.

DIFERENCIAS ENTRE SOBRECOMPENSACIÓN Y SOBREENTRENAMIENTO:

La sobrecompensación es la capacidad funcional que al que llega el organismo en la recuperación temprana producida en la recuperación de la fatiga aguda experimentada después de una sesión de ejercicio. Es decir, en muchas ocasiones, al recuperarnos de una sesión de ejercicio, el organismo se encuentra mucho mejor que antes de haber empezado a realizarlo.

Debido a la sobrecompensación muchos deportistas se animan a realizar cada vez esfuerzos más importantes, a exigirse más a ellos mismos, aumentando la frecuencia de entrenamiento o acortando los tiempos de recuperación. Si se llega a este punto, se corre el riesgo de caer en el sobreentrenamiento. Es muy importante no descuidar el entrenamiento invisible: una correcta alimentación y descanso.

HOY HABLAMOS DE LOS TIPOS DE INTENSIDAD DEL ENTRENAMIENTO:

Podemos distinguir 4 fases según la intensidad del entrenamiento:

  • Fase 1: moderado (no llegan a aparecer agujetas)
  • Fase 2: intenso
  • Fase 3: severo
  • Fase 4: extremo

FASE 1:

El ejercicio en fase 1 puede mantenerse durante varias horas. Aunque sea de carácter moderado, se requiere una correcta hidratación para reponer las pérdidas ocasionadas por el sudor y mejorar el rendimiento.

Debido a que se puede mantener mucho tiempo el ejercicio a esta intensidad, progresivamente se van perdiendo las reservas de glucógeno muscular. Se usan aminoácidos de cadena ramificada como energía (BCAAs: leucina, isoleucina y valina). Esto produce un aumento de la relación triptófano/BCAAs.

El triptófano es el precursor de la serotonina. Es decir, se produce un aumento de la serotonina en el organismo y así se llega a aumentar la percepción subjetiva del esfuerzo.

La serotonina es una de las llamadas “hormonas de la felicidad”. Seguro que habeis oído alguna vez aquello de… ¡CANSADO PERO FELIZ!.

FASE 2:

En el ejercicio en fase 2 aumenta la concentración de lactato en nuestros músculos. Es decir, pueden empezar a aparecer las temidas agujetas.

En esta fase la intensidad de ejercicio  puede mantenerse durante un largo periodo de tiempo sin que aparezca la fatiga. Suele durar entre 1 y 4 horas.

En esta fase puede haber riesgo de deshidratación, con la consiguiente pérdida de rendimiento. También puede llegar a producirse hipertermia (aumento de la temperatura corporal), y deplección de glucógeno.

Se ha comprobado que una suplementación con zumo de remolacha (rico en óxido nítrico) incrementa los niveles plasmáticos de óxido nítrico , lo cual puede retrasar la aparición de la fatiga o mejorar la recuperación con su efecto vasodilatador de los vasos sanguíneos. Del mismo modo es útil la suplementación con arginina (precursor de la síntesis de óxido nítrico).

FASE 3:

En el ejercicio en fase 3 la intensidad es tan elevada que ya se ven afectados visiblemente la resistencia cardiorespiratoria, el sistema cardiovascular, pulmonar y muscular. 

Hemos de tener cuidado porque las agujetas pueden ser algo más…¡rabdomiolisis!

El entrenamiento de fuerza podría aumentar la resistencia al ejercicio en fase 3.

Es importante mantener la máxima capacidad de captar, transportar y utilizar oxígeno por unidad de tiempo. Esto va ligado al volumen sanguíneo y a los niveles de hemoglobina. El déficit de hierro disminuye los niveles de hemoglobina, es imprescindible mantener unos valores correctos para no llegar a la temida anemia…con la cual se ve aumentada la fatiga en la práctica deportiva.  (Cuidado con confundir  con la “falsa anemia”).

En esta fase nos pueden ayudar suplementos nutricionales alcalinizantes (que contrarestan la acidosis producida por la fatiga). Podemos usar suplementos como la beta-alanina o el bicarbonato.

FASE 4:

El ejercicio en fase 4, o fase extrema puede durar entre 30 segundos y 5 minutos.

En este caso la energía  se obtiene por la vía glucolítica, se utiliza el sistema de la fosfocreatina.

Aún se produce mayor acidosis (disminución del ph) que en la fase 3. La acumulación de hidrógeno intracelular que se produce afecta a la capacidad de resíntesis de la fosfocreatina y con ello disminuye la capacidad de contracción muscular.

El entrenamiento a esta intensidad puede aumentar las reservas de hidrógeno intracelular mejorando la regulación ácido-base y, por tanto, retrasando la aparición de la fatiga.

En esta fase son ideales los suplementos alcalinizantes (beta-alanina y bicarbonato) y la creatina.

Este artículo ha sido elaborado con información extraida de:

  • «Nutrición deportiva aplicada. Guía para optimizar el rendimiento». Ciencias del deporte. Raúñ Domínguez, Fernando Mata Ordoñez, Antonio J. Sánchez Oliver

 

ASTENIA DEPORTIVA

Con la llegada del verano a muchas personas les apetece más salir a pasear, practicar deporte al aire libre, pero…no todo el mundo tiene fuerzas. Muchos deportistas se sienten cansados con la llegada del buen tiempo. Las elevadas temperaturas afectan al rendimiento deportivo y aumenta la sensación de fatiga. El deportista siente que ¡QUIERE PERO NO PUEDE!.

El término de astenia significa debilidad o falta de fuerza, pero  en Medicina de la Actividad Física y el Deporte lo consideramos como síndrome de fatiga del deportista.

Podemos encontrar estados de fatiga local cuando sólo se afecta a un músculo o grupo muscular, o general cuando repercute en todo el organismo. Ante la necesidad de definir este tipo de situaciones, de una forma general, hablamos de “fatiga cuando existe dificultad para mantener el nivel de fuerza esperado o requerido para realizar una tarea determinada ocasionando una disminución del rendimiento”.

Durante el verano, incrementa el consumo de frutas y verduras frescas, las cuales son excelentes fuentes de fibra, antioxidantes, vitaminas y minerales; pero aportan poca energía, carbohidratos complejos, proteínas y grasas.

Debido al desgaste incrementado de energía que tienen todos los deportistas, éstos necesitan aumentar el consumo de nutrientes, especialmente si padecen los síntomas de la astenia. La ingesta de micronutrientes con poder antioxidante debería ser mayor también,  ya que el ejercicio aumenta la producción de radicales libres con poder oxidante, lo cual aumenta la fatiga muscular.

Existen las vitaminas con poder antioxidante, indispensables en la dieta de un deportista: son las A, C, D y E.

La vitamina A es indispensable para el mantenimiento del metabolismo del hierro y sistema inmune normal.

La vitamina C es necesaria para mantenimiento de la función del sistema inmune durante y después de actividad física intensa, del sistema nervioso y del metabolismo energético, a proteger a las células de estrés oxidativo, a reducir el cansancio y fatiga, incrementar la absorción de hierro.

La vitamina D la obtenemos sobre todo a través de la exposición solar.

La vitamina E favorece a la protección celular contra estrés oxidativo.

Las vitaminas del grupo B, favorecen a la función normal del corazón, del sistema nervioso, metabolismo energético, metabolismo del hierro; a la reducción del cansancio y fatiga; a la síntesis de glóbulos rojos, membranas mucosas, tejidos, hormonas esteroideas y neurotransmisores; y nos protegen contra el estrés oxidativo. Las vitaminas del grupo B son fáciles de perder a través de la orina, por lo que las deficiencias son muy comunes.

Imprescindible es también mantener un adecuado nivel de hidratación siempre que practicamos deporte, y en verano, más aún. Si quieres consejos de hidratación, haz clic aquí.

También puedes ampliar información sobre la astenia consultando otro de nuestros artículos. Haz clic ¿ASTENIA EN EL DEPORTE… O DEPORTE PARA VENCERLA?.

Este artículo ha sido elaborado con información extraida de:

  • PROTOCOLO DIAGNÓSTICO DE LA ASTENIA EN EL DEPORTISTA F. Drobnic Martíneza , J.M. González de Susoa y A. Córdova Martínezb a Departamento de Fisiología del Deporte. CAR (Centro de Alto Rendimiento). Sant Cugat del Vallés. Barcelona. bDepartamento de Fisiología. Escuela Universitaria de Fisioterapia de Soria. Universidad de Valladolid. Equipo ciclista Kelme. Soria
  • www.cmdsport.com

ENDORFINAS Y DEPORTE

En los últimos años la fiebre del running se puede considerar una epidemia que no cuenta con freno y que cada vez suma más adeptos, en parte por satisfacer sus necesidades y socialización con otras personas. Socializar es una de las razones principales que llevan a la gente a apuntarse a un gimnasio o una actividad y el atletismo popular tiene la virtud de unir a un gran número de personas diferentes pero con una misma pasión en un momento puntual. Aunque paralelamente nos encontramos con lo contrario, muchos de los corredores de ciudad, suelen utilizar el running como medio de evasión, la soledad puede ser otra razón que nos invite a correr.

Diversos estudios científicos han demostrado que la realización de actividad física desencadena una respuesta hormonal que permite regular la temperatura corporal, fortalecer los músculos o cambiar el estado de ánimo, pues las hormonas son antidepresivos naturales del cuerpo.

La práctica deportiva  anula las emociones y las sensaciones negativas. Por consiguiente, los deportistas regulares suelen sufrir menos estrés que las personas que no son deportistas. 

El ejercicio tiene grandes beneficios sobre nuestro estado mental y emocional. Las hormonas involucradas en esto son las endorfinas. 

Sin embargo, la cantidad de endorfinas que se encuentran circulando por nuestro organismo no es siempre la misma e inclusive algunas personas tienen capacidad para liberar un mayor volumen, a pesar que todos tenemos la capacidad para utilizarlas y mejorar nuestra calidad de vida.

Las endorfinas son moléculas liberadas por el cerebro, y particularmente por el hipotálamo y la hipófisis.

El mayor productor de endorfinas es sin lugar a dudas el deporte ya que la actividad física es la mejor herramienta para que sean liberadas y así hacernos sentir bien. Incluso durante varias horas después del esfuerzo.

Cualquier tipo de deporte, practicado de forma moderada pero constante tiene la capacidad de producir la liberación del ánimo haciendo que nos sintamos más relajados y mejor anímicamente.

Esto se debe a que después de someter a nuestro organismo a la práctica de una actividad intensa, la parte derecha del cerebro (responsable de las emociones) predomina sobre la izquierda (la razón o la lógica) y eso hace que nos sintamos mejor.

Asimismo, la actividad física incrementa la autoestima y confianza sobre nosotros mismos, habiéndose comprobado científicamente que cuando tenemos bajos niveles de endorfinas nuestro estado de ánimo será el de pesimismo o depresión y si por el contrario los niveles son altos se asocian al optimismo.

La liberación de estas hormonas que producen sensación de placer, felicidad y tienen un efecto analgésico natural, es mayor cuando el ejercicio es de alta intensidad y genera un aumento de ácido láctico en sangre.

Trabajar a alta intensidad genera mayor liberación de endorfinas y por lo tanto, mayor sensación de felicidad tras el esfuerzo. Cuando el ritmo del ejercicio permite eliminar el ácido láctico producido por el esfuerzo, las endorfinas no se incrementan notablemente en el cuerpo, por eso muchos deportistas “siempre quieren más”.

La liberación de endorfinas es directamente proporcional al nivel del esfuerzo y a la duración del mismo. 

Endorfinas y deporte:

Un estudio realizado por Boecker midió los niveles de endorfinas en diez corredores antes y después de una carrera de dos horas usando una avanzada técnica de neurociencia (PET, Positro Emission Tomography) para la medición de la actividad metabólica, y acompañó ese estudio con un test psicológico convencional para analizar su estado anímico. Así, demostró que se generaba un incremento del nivel de endorfinas en las áreas prefrontales, límbica y paralímbica del cerebro, las mismas zonas que se activan cuando una persona está en fase inicial del amor romántico, por ejemplo, o cuando escuchamos una música que nos deleita.

EFECTOS ANALGÉSICOS DE LAS ENDORFINAS:

Las endorfinas también tienen efecto analgésico. Su liberación ocasiona un aumento del umbral del dolor y eso, durante 4 horas después de la secreción. La inhibición de los dolores de origen muscular y tendinoso permite a los deportistas mantener su rendimiento. 

 Se ha comprobado además que las endorfinas sirven para reforzar el sistema inmunitario, además de combatir el envejecimiento y el estrés. 

¿Cómo podemos fabricar endorfinas en mayor cantidad?:

Cuando hacemos actividades, que el cuerpo identifica como placenteras, se produce un aumento de la producción de endorfinas.

  • Ejercicio físico moderado.
  • Relaciones sexuales satisfactorias.
  • La risa es, sin duda, uno de los factores que más incrementa nuestros niveles de endorfinas.
  • El contacto con la naturaleza ya que siempre nos hace sentir mejor.
  • La relajación. Puede ser cualquier actividad que disminuya nuestro nivel de estrés y nos sea satisfactoria (relajación, meditación, visualizaciones, etc.)
  • El masaje, el shiatsu o cualquier terapia manual.
  • Tener un hobby o afición.
  • Disfrutar con las comidas y sus sensaciones (olores, sabores, etc.), la compañía, etc.
  • La música, el baile o el canto nos ayudan a liberar gran cantidad de endorfinas.
  • Hacer cosas por el bien de los demás (respetar el medio ambiente, ser más solidario, ayudar al prójimo, etc.)

ADICCION AL DEPORTE:

Cuando se llega a la combinación perfecta de dopamina, endorfinas, presión sanguínea y respiración, puedes alcanzar lo que se conoce como «flow». Se trata de una sensación de poder infinito, con la que solo sientes felicidad. Entre los corredores, a este estado también se le conoce como el «subidón del corredor».

Algunos estudios hablan de adicción al deporte. La adicción es algo aparte y ajena a la actividad que la produce. Cualquier droga o actividad genera una señal química en la materia gris que llega al nucleus accumbens que se encuentra en la parte frontal del cerebro. Esa señal causa siempre lo mismo: el flujo de dopamina en el cerebro.

¿Qué es la dopamina?:

La dopamina es un neurotransmisor responsable de nuestro placer, éxtasis, satisfacción, celebración de logros, etc. Cuando celebramos nuestros logros o nos enamoramos, nuestro cerebro libera dopamina y nos genera una sensación de bienestar, placer o incluso euforia.

Esta sustancia es la que causa el sentimiento de bienestar en algunas personas que se vuelven adictas al ejercicio.

Según los descubrimientos, este sentimiento no se produce en todas las personas porque hay cerebros más propensos a correr la ruta adictiva hacia la dopamina que otros.

Está comprobado que la actividad física provoca cambios favorables en nuestra salud tanto física como mental. Así que ya sabeis…

¡HAY QUE MOVERSE!

Este artículo ha sido elaborado con información extraida de:

  • www.vitonica.es
  • www.domyos.es
  • www.eldeportedejaen.com
  • www.saludmasdeporte.com
  • www.omicrono.elespanol.com

 

 

SUPERACION

 

¡Hoy queremos animarte a cumplir tus propósitos!

Si este año te has propuesto un reto pero no sabes cómo cumplirlo.

Si crees que el camino que te lleva a la meta está lleno de obstáculos.

A veces hay que descansar para ver más clara la estrategia a seguir.

Pero sobre todo …

¡NO TE RINDAS!