TINEA PEDIS

Tinea Pedis en corredores: Guía de Prevención y Tratamiento

Pie de atleta (tinea pedis en corredores) es una de las infecciones fúngicas más frecuentes en deportistas que entrenan de forma habitual.

No es exclusiva de corredores, pero el running reúne casi todas las condiciones que este hongo necesita para proliferar: sudoración prolongada, calzado cerrado y exposición repetida a superficies húmedas compartidas. Como farmacéutica, en esta guía te explico qué es, por qué es tan habitual en quienes entrenan con regularidad y, sobre todo, cómo prevenirlo y tratarlo de forma eficaz.

¿Qué es la tinea pedis?

La tinea pedis es una infección causada por hongos llamados dermatofitos (principalmente Trichophyton rubrum y Trichophyton interdigitale), que se alimentan de la queratina de la piel —la proteína que forma la capa más superficial de la epidermis—. A veces intervienen también levaduras del género Candida, dando lugar a formas mixtas. Estos hongos colonizan sobre todo los espacios entre los dedos de los pies, aunque también pueden afectar la planta.

Existen tres presentaciones clínicas principales, y es útil que sepas reconocerlas porque no todas se ven igual:

  • Forma interdigital (la más frecuente en corredores): piel macerada, blanquecina y con descamación entre los dedos, especialmente el 4º y 5º, con picor intenso.
  • Forma hiperqueratósica o «en mocasín»: la piel de la planta y los bordes del pie se engrosa y descama de forma difusa, como si llevaras un mocasín invisible. Es de curso más crónico y menos llamativo al principio.
  • Forma vesiculosa o inflamatoria: aparecen pequeñas ampollas (vesículas) que pican mucho, normalmente en el arco del pie. Es la forma con más componente inflamatorio.

Por qué los corredores son especialmente vulnerables

No es casualidad que esta infección aparezca con tanta frecuencia entre quienes entrenan de forma habitual. Varios factores se combinan y se potencian entre sí:

  • Sudoración prolongada dentro de la zapatilla. Los hongos necesitan humedad para reproducirse. En una sesión de carrera de una hora, la humedad relativa dentro del calzado puede superar el 90%, un entorno prácticamente ideal para ellos.
  • Calzado cerrado y poco transpirable. Muchas zapatillas de rendimiento priorizan la amortiguación y el ajuste sobre la ventilación. Eso significa que, aunque corras con buena técnica, el pie puede quedar «encerrado» en humedad durante horas después de entrenar.
  • Vestuarios, duchas y piscinas compartidas. Las esporas de estos hongos pueden sobrevivir en superficies húmedas —baldosas de duchas, suelos de vestuario— durante semanas. Caminar descalzo por estas zonas es una de las formas de contagio más habituales, y mucha gente no lo sabe.
  • Roce y microtraumatismos repetidos. El contacto constante entre dedos, o entre el pie y la zapatilla, puede dañar ligeramente la piel y abrir una puerta de entrada para el hongo.
  • Calcetines poco adecuados. El algodón absorbe el sudor pero tarda mucho en secarse, así que el pie permanece húmedo durante más tiempo del que crees, incluso después de que «ya no notas» la humedad.

Tratamiento farmacológico

La buena noticia es que, en la gran mayoría de los casos, el tratamiento es sencillo y se aplica de forma tópica (directamente sobre la piel, sin necesidad de pastillas). Estas son las opciones con mejor respaldo clínico:

Antifúngicos tópicos de elección:

El tratamiento del pie de atleta (tinea pedis en corredores) suele ser tópico en la mayoría de casos.

  • Terbinafina 1% en crema. Se aplica una vez al día durante 1-2 semanas. Es «fungicida», es decir, mata directamente al hongo (no solo detiene su crecimiento), por lo que suele permitir tratamientos más cortos con buenos resultados.
  • Clotrimazol o miconazol 1-2%. Se aplican dos veces al día, pero durante más tiempo: unas 4 semanas. Son «fungistáticos» —frenan el crecimiento del hongo en lugar de matarlo directamente—, por eso necesitan más duración para que el propio recambio de la piel termine eliminándolo.
  • Ciclopirox olamina. Combina acción antifúngica con cierto efecto calmante sobre la inflamación, por lo que es una buena opción cuando hay más picor o irritación asociada.

Un detalle que marca la diferencia en la eficacia real: hay que aplicar la crema 1-2 cm más allá del borde visible de la lesión (el hongo suele estar ya colonizando piel que todavía parece sana) y seguir aplicándola varios días después de que la piel tenga buen aspecto. Esto es importante porque la piel puede «verse bien» antes de que el hongo esté realmente eliminado, y parar demasiado pronto es la causa más común de que la infección vuelva a los pocos días.

Cuándo hace falta tratamiento oral (en pastillas):
Si la infección es muy extensa, si reaparece una y otra vez a pesar de tratarla bien, o si además hay hongos en las uñas (onicomicosis), el médico puede valorar un antifúngico oral como terbinafina o itraconazol. Estos tratamientos requieren supervisión médica, ya que pueden interaccionar con otros medicamentos y, en tratamientos largos, se recomienda controlar la función hepática.

Sobre el picor y la inflamación:
Cuando hay mucha inflamación, a veces se combina brevemente un corticoide tópico suave con el antifúngico para aliviar las molestias más rápido. Ojo con este punto: usar un corticoide solo, sin antifúngico, puede empeorar la infección al bajar las defensas locales de la piel, aunque temporalmente parezca que mejora. Por eso esta combinación siempre debe indicarla un profesional.

Prevención específica para runners

La prevención del pie de atleta en corredores es clave para evitar recurrencias.

En mi experiencia clínica, la prevención es mucho más eficaz —y mucho más cómoda— que tratar brotes una y otra vez. Estas son las medidas con mayor impacto real, ordenadas por lo fácil que son de aplicar desde ya:

Calcetín técnico para prevenir tinea pedis en corredores

  1. Calcetines técnicos, nunca de algodón. Las fibras sintéticas (poliéster, poliamida) o la lana merino «gestionan» el sudor: lo alejan de la piel hacia el exterior del tejido, en lugar de retenerlo como hace el algodón. Es probablemente el cambio más sencillo y con más impacto de toda esta lista.
  2. Rotar el calzado. Una zapatilla necesita entre 24 y 48 horas para secarse completamente por dentro, aunque por fuera parezca seca antes. Si entrenas varios días seguidos, alternar entre dos pares reduce muchísimo la humedad disponible para que el hongo prolifere. Zapatillas de running transpirables secándose al aire
  3. Secado interdigital exhaustivo después de la ducha, pasando la toalla (o mejor, usando una toalla distinta) entre cada dedo, no solo por encima del pie. Es el gesto más simple de todos y, curiosamente, el que casi nadie hace bien.
  4. Polvos o sprays antifúngicos/secantes en el calzado. Especialmente recomendables si ya has tenido pie de atleta antes, o si sudas mucho de los pies (lo que se llama hiperhidrosis plantar).
  5. Chanclas de ducha en vestuarios, piscinas y zonas comunes. Nunca camines descalzo en superficies compartidas: es una de las vías de contagio más frecuentes y más fáciles de evitar. Chanclas de ducha para prevenir contagio de hongos en vestuarios
  6. No compartas calcetines, toallas ni calzado con otras personas, ni siquiera brevemente.
  7. Elige zapatillas con buena transpirabilidad, sobre todo si notas que tus pies sudan mucho durante el entrenamiento.

Algunos mitos que conviene desmontar

  • «Si no me pica, no tengo hongos.» Falso: las formas hiperqueratósicas pueden pasar casi desapercibidas durante meses porque apenas dan picor, y sin embargo siguen siendo contagiosas y pueden extenderse a las uñas.
  • «Con lavarme bien los pies es suficiente.» La higiene ayuda, pero sin un buen secado y sin calcetines/calzado adecuados, el hongo puede seguir encontrando el ambiente húmedo que necesita.
  • «Como es leve, no hace falta terminar el tratamiento.» Es precisamente la causa más habitual de que la infección reaparezca a las pocas semanas.

Cuándo consultar con un profesional

Te recomiendo acudir a tu farmacéutico o médico si: hay afectación de las uñas, las lesiones no mejoran tras dos semanas de tratamiento tópico correcto, aparecen signos de que se ha añadido una infección bacteriana (dolor intenso, pus, fiebre), o si tienes diabetes o algún problema que afecte a tus defensas, ya que en estos casos el riesgo de complicaciones es mayor y conviene un seguimiento más cercano.

Preguntas frecuentes

¿Puedo seguir entrenando si tengo pie de atleta?
Sí, en general no es necesario parar. Simplemente presta más atención al secado, cambia los calcetines después de entrenar y evita ponerte zapatillas que sepas que están húmedas por dentro hasta que la infección se haya resuelto.

¿Cuánto tarda en curarse con tratamiento tópico?
Con terbinafina suele notarse mejoría en 3-7 días, aunque hay que completar el tratamiento durante 1-2 semanas igualmente. Con clotrimazol o miconazol, el tratamiento completo se extiende hasta 4 semanas, aunque la mejoría también suele notarse antes.

¿Es contagioso el pie de atleta?
Sí. Se transmite por contacto directo con la piel de otra persona infectada o, más habitualmente, a través de superficies contaminadas: duchas, vestuarios, toallas compartidas. Por eso las medidas de higiene en espacios compartidos son tan importantes.

¿Por qué me vuelve a salir después de tratarlo?
Las causas más frecuentes de recidiva son: no completar el tratamiento hasta el final, no desinfectar el calzado que ya estaba «contaminado» con esporas, o tener una infección en las uñas sin tratar que actúa como reservorio y reinfecta la piel una y otra vez.

 

Si entrenas con regularidad, tus pies están sometidos a un estrés de humedad y calor constante que no tiene por qué ser así. Adoptar unos hábitos preventivos sencillos —calcetines adecuados, rotación de calzado y buen secado— evita la mayoría de los casos. Y si ya tienes síntomas, un tratamiento antifúngico correcto y completo resuelve el problema en la gran mayoría de los casos, sin necesidad de interrumpir tus entrenamientos.

 

DEFICIT DE HIERRO EN EL DEPORTE

El hierro es mucho más que un mineral. El déficit de hierro es mucho más que una carencia nutricional. Es la clave para que tu cuerpo funcione bien, para que tus músculos reciban oxígeno, para que tu sistema inmune te proteja y para que tu cabeza esté despejada cuando más lo necesitas. Si aún no has leído nuestro artículo sobre la importancia del hierro en el deporte, te recomendamos empezar por ahí para entender bien el contexto.

Pero si ya sabes que el hierro importa y quieres entender por qué te puede faltar y qué hacer al respecto, este artículo es para ti.

¿Qué hace exactamente el hierro en tu cuerpo?

Además de ser esencial para fabricar hemoglobina y transportar oxígeno, el hierro interviene en funciones que los deportistas notan directamente en el día a día:

  • Te hace más fuerte y resistente
  • Mejora la concentración y la claridad mental
  • Mantiene en buen estado la piel, el cabello y las uñas
  • Refuerza el sistema inmune

Cuando los niveles de hierro bajan, todo esto se resiente. Y en un deportista, se nota antes y con más intensidad que en alguien sedentario.

Síntomas que te avisan de que algo no va bien

Los primeros síntomas del déficit de hierro son fáciles de confundir con simple cansancio acumulado:

  • Fatiga persistente que no mejora con el descanso
  • Dificultad para concentrarte
  • Caída del cabello y uñas quebradizas
  • Heridas en las comisuras de la boca
  • Palidez, sensación de falta de aire
  • Mayor susceptibilidad a infecciones
  • Trastornos del sueño o síndrome de piernas inquietas

Si eres deportista y te identificas con varios de estos síntomas, puede que no sea solo cansancio. Una analítica puede darte la respuesta. Y recuerda: los valores de referencia normales no siempre se aplican igual a quienes entrenan con regularidad. En nuestro artículo sobre variabilidad analítica en deportistas te explicamos por qué.

¿Quién tiene más riesgo de sufrir déficit de hierro?

No todos los deportistas parten del mismo punto. Hay perfiles con un riesgo claramente mayor:

  • Mujeres deportistas: tienen más del doble de riesgo que los hombres. A las pérdidas habituales del ejercicio se suma la menstruación, que es la causa más frecuente de déficit de hierro en mujeres.
  • Atletas de resistencia: runners, ciclistas, triatletas. El entrenamiento intensivo puede aumentar el volumen de sangre entre un 10 y un 20%, haciendo que los marcadores de hierro aparezcan hasta un 10% más bajos de lo real. Esto se conoce como anemia diluida o pseudoanemia del deportista.
  • Atletas con bajo peso corporal: quienes mantienen dietas hipocalóricas para competir en deportes con categorías de peso.
  • Atletas de resistencia con dieta rica en carbohidratos y poca carne.
  • Corredores de maratón y ultratrail: los «atletas extremos» que someten al cuerpo a esfuerzos muy prolongados.
  • Deportistas en tratamiento con AINEs (antiinflamatorios), que pueden provocar microlesiones digestivas y pérdidas de hierro adicionales.

El micro-sangrado: la pérdida de hierro que no ves

Muchos deportistas desconocen que existe una pérdida de hierro silenciosa llamada hemólisis por impacto. Cuando corres largas distancias sobre superficies duras, los pequeños vasos sanguíneos de la planta del pie se lesionan con cada zancada, destruyendo glóbulos rojos. Este fenómeno se ha documentado también en natación, remo, triatlón, gimnasia y entrenamiento militar intensivo.

Además, en pruebas de larga duración pueden producirse pequeñas hemorragias intestinales por el bajo riego sanguíneo del sistema digestivo durante el esfuerzo. En ocasiones los corredores incluso encuentran sangre en las heces tras una competición.

A esto hay que sumar las pérdidas de hierro a través del sudor y la orina, que aunque son pequeñas, se acumulan con el tiempo.

Déficit de hierro por mala alimentación

La otra gran causa es simplemente no ingerir suficiente hierro, o no absorberlo bien. El hierro de origen vegetal (legumbres, espinacas, cereales) es menos biodisponible que el de origen animal, y hay sustancias que dificultan todavía más su absorción:

  • Ácido fítico: presente en lentejas, garbanzos y cereales integrales
  • Ácido oxálico: en espinacas, acelgas, espárragos y chocolate
  • Taninos: en café, té y vino tinto

Por el contrario, la vitamina C es la gran aliada: tomada en la misma comida, mejora significativamente la absorción del hierro vegetal. Y dejar las legumbres en remojo durante 24 horas antes de cocinarlas también ayuda.

Lo que debes saber sobre el timing del hierro

Aquí hay un dato que sorprende a muchos: no solo importa cuánto hierro comes, sino cuándo lo comes.

Las 12 horas posteriores al ejercicio son el peor momento para consumir hierro, ya que el organismo lo aprovecha mucho menos. El mejor momento para que tu cuerpo saque el máximo partido al hierro es en los días de descanso, cuando el metabolismo no está alterado por el esfuerzo reciente.

Pautas nutricionales para deportistas

Para asegurar un aporte óptimo de hierro, la dieta del deportista debería incluir:

  • Hidratos de carbono por encima del 60% de la ingesta energética
  • Una ingesta mínima de proteínas de 1,2 g/kg de peso corporal, priorizando las de origen animal
  • Aumentar la ingesta de hierro entre un 30-70% respecto a las recomendaciones para la población general (hasta 20-40 mg/día)
  • Separar en el tiempo los inhibidores de la absorción (lácteos, café, té, cereales integrales) de las comidas principales ricas en hierro
  • Incluir vitamina C o proteína animal en las comidas principales para favorecer la absorción

¿Y si necesitas suplementar?

Si tras una analítica el médico confirma un déficit de hierro, puede que la dieta sola no sea suficiente para recuperar los niveles en un tiempo razonable. En ese caso se plantea la suplementación.

Lo más importante a saber si tomas suplementos de hierro:

  • Tómalo en ayunas, 30 minutos antes del desayuno
  • Acompáñalo de vitamina C (zumo de naranja, por ejemplo)
  • No lo combines con antiácidos, omeprazol ni calcio
  • Puede causar estreñimiento, molestias abdominales o heces oscuras: es normal

💊 Puedes encontrar suplementos de hierro en distintos formatos: bisglicinato (alta absorción y mejor tolerancia digestiva), hierro liposomado o complejos con vitamina C ya incluida.

Si la situación ha avanzado más allá de una simple bajada de niveles y se ha convertido en anemia ferropénica, el abordaje es diferente y requiere diagnóstico médico. Te lo explicamos en detalle en nuestro artículo sobre la anemia del deportista.

Vocabulario básico del metabolismo del hierro

Por si te encuentras estos términos en tu analítica:

  • Ferritina: la proteína que almacena el hierro en el organismo. Es el indicador más fiable de las reservas de hierro.
  • Transferrina: proteína formada en el hígado que transporta el hierro en el plasma sanguíneo.
  • Hemosiderina: complejo proteico que actúa como reserva secundaria de hierro.
  • Mioglobina: proteína muscular que almacena oxígeno en el tejido muscular, con una capacidad de unión al oxígeno unas 6 veces mayor que la hemoglobina.
   

CAMINAR ES GRATIS

Caminar es una actividad simple y gratis, que se puede realizar solo o en compañía.

Es apto para todo el mundo, desde los que están más en forma hasta los más sedentarios. Se queman calorías y se pone en marcha el corazón.

Caminar a paso rápido dos horas y cuarto a la semana, supone añadir 2 años  a la esperanza de vida.

No deberíamos extrañarnos si en la próxima receta de nuestro médico, en vez de poner “reposo e ibuprofeno cada 8 horas”, indica “caminar a diario 20 minutos”.

Los beneficios de caminar son infinitos:

  • Resfriados y gripe: El ejercicio físico estimula la formación de glóbulos rojos (hematíes) y glóbulos blancos (leucocitos), los principales defensores de infecciones en nuestro organismo.  un estudio de Harvard, en el que participaron 1000 hombres y mujeres, los que caminaban 20 minutos al día durante 5 días a la semana padecían un 43% menos de resfriados y gripe, y si enfermaban la duración era mucho más corta.

  • Estrés: Ir a pasear produce un efecto ansiolítico. Caminar 15 minutos al día alivia la ansiedad y así puede frenar la ingesta de alimentos azucarados y chocolate a la cual recurren muchas personas en momentos de estrés.
  • Depresión: Caminar puede ser una actividad social y puede ayudar a personas con depresión. Produce endorfinas (las hormonas de la felicidad) que nos ayudan a sentirnos mejor. Media hora al día es suficiente para disminuir un 36% los síntomas de la depresión.

  • Artrosis: Andar refuerza la rodilla y las caderas, las articulaciones más afectadas por la artrosis. Algo muy recomendable en pacientes de cierta edad o con mucho peso.  Reforzamos el cuádriceps y por eso se reduce el dolor y se retrasa la evolución de la enfermedad.

  • Fracturas: 4  horas semanales reducen el riesgo de fractura de cadera hasta un 43%.
  • Alzheimer: Caminar reduce a la mitad el riesgo de padecer esta enfermedad durante  5 años. Caminar mejora el riego sanguíneo y hace que llegue más sangre al cerebro favoreciendo así el desarrollo de nuevas células cerebrales.

  • Cáncer: dedicarse a caminar deprisa entre 30 i 60 minutos diarios, 5 dias a la semana, reduce el riesgo de cáncer de mama un 40%.

  • Diabetes: 3.500 pasos diarios comportan un 29% de reducción del riesgo de diabetes.
  • Corazón: media hora diaria de caminata reduce el riesgo de enfermedad coronaria  un 19%.
  • Obesidad: una hora diaria, reduce el riesgo de obesidad al  50%.

  • Ictus: el ejercicio cardiovascular ayuda a controlar la presión arterial, que es una de les causas más habituales de ictus. 30 minutos diarios caminando rápido reducen el riesgo de ictus un 27%.

Este artículo ha sido elaborado con información extraida de:

  • www.lavanguardia.es
  • www.interesmutu.com

¿SE PUEDE CORRER RESFRIADO?

Hay a quienes no les importa salir aún estando resfriado, porque quizá alguien les habrá dicho que haciendo ejercicio se despejan las vías respiratorias.

Al practicar ejercicio físico, el cuerpo humano tiene que realizar un sobreesfuerzo que le limita en la lucha contra la enfermedad. 

El resultado más claro de esa carga extra es un mayor tiempo de recuperación.

El médico deportivo Julio Grados comenta que correr incita el “sistema inmunitario” y que se podría realizar siempre y cuando el plan de entrenamiento no sea tan exigente.  El hacer deporte provoca un aumento de las células del sistema inmunitario que circulan por el cuerpo y que pueden atacar a los invasores del exterior.

Sigue la “regla del cuello” del doctor David C. Nieman:

Si las molestias son de cuello hacia arriba, entrenar con resfriado no trae problemas. Sin embargo, si las molestias se extienden del cuello hacia abajo, se necesita reposo y una incorporación gradual al entrenamiento.

SÍNTOMAS QUE INDICAN QUE DEBES PARAR DE CORRER:

La doctora Yolanda Puentes aclara e insiste que “si existe fiebre de más de 38 grados, somnolencia prolongada, dolor muscular, cefalea, escalofríos, faringitis, tos seca y fatiga, está indicado el reposo deportivo”.

Hay que tener en cuenta que el resfriado común tarda en curarse una semana aproximadamente, y puede alargarse dos semanas más en deportistas profesionales. Si empeora o dura más de 3 semanas, es recomendable ir al médico, que nos podrá indicar si se trata de otra enfermedad, como gripe, sarampión, rinitis alérgica, sinusitis, bronquitis, otitis, tos ferina, etc.

Si finalmente sales a correr:

No realices entrenamientos de calidad mientras estés resfriado, los esfuerzos intensos podrían empeorarte.

Realiza un buen calentamiento y no subas la intensidad repentinamente, prueba poco a poco a aumentar la intensidad pero sin llegar a forzarte y sin pasar del ritmo conversacional

Es vital que, inmediatamente después del entrenamiento, te abrigues debidamente y no pierdas el tiempo. Realiza los estiramientos abrigado.

Tras el entrenamiento, tus defensas estarán más bajas por el hecho de estar resfriado. Necesitarás un mayor descanso.

Puedes ampliar información en nuestros artículos:

FARMARUNNING CORRER CON FRIO

FARMARUNNING CORRER RESFRIADO

Este artículo ha sido elaborado con información extraida de:

  • www.foroatletismo.com
  • www.atletas.info
  • www.carreraspopulares.com
  • www.sportadictos.com
  • www.cmdsport.com
  • www.saludydeporte.com

 

 

GLUTAMINA

La glutamina es un aminoácido que interviene en la composición de las proteínas que mantienen a las células en buen estado y reparan los tejidos. Nuestro cuerpo es capaz de producirla en pequeñas cantidades. De forma natural, podemos encontrar glutamina en gran parte de las carnes rojas y pescados. También está presente en verduras, legumbres y lácteos. Sin embargo, la cantidad de glutamina que podemos obtener a través de la alimentación suele ser muy reducida.

BENEFICIOS DE LA GLUTAMINA:

  • Frente al estrés.
  • En las recuperaciones de las lesiones.
  • Para evitar diarreas.
  • En deportes que exigen un esfuerzo físico más grande del habitual y tienen que tener una alta resistencia.
  • Trastornos alimenticios.
  • Si el paciente tiene algún tipo de quemaduras.
  • Si un deportista se somete a entrenamientos de gran intensidad.

Cuanto más estrés soporte una persona, mayor necesidad tendrá el organismo de glutamina. Además, su producción disminuye con la edad.

GLUTAMINA PARA DEPORTISTAS:

La práctica deportiva intensa y el estrés mental hacen que se no cubran las necesidades con la alimentación.

La glutamina favorece la regeneración, ya que repone las reservas de glucógeno después del entrenamiento. El glucógeno es la principal fuente energética de nuestro organismo durante el ejercicio. Si al terminar el esfuerzo somos capaces de recuperar los niveles energéticos, conseguiremos una óptima recuperación y no caeremos en el sobreentrenamiento.

Además, la glutamina refuerza el sistema inmunológico y protege a nuestro organismo de posibles infecciones.

La glutamina asegura un sistema inmunitario fuerte, lo cual es interesante sobre todo para deportistas, ya que a menudo padecen el denominado síndrome de la ventana abierta, especialmente después de sesiones de entrenamiento largas e intensas. En un estado más débil, son muy propensos a los resfriados o a otras enfermedades. En este sentido, la glutamina tiene un efecto preventivo. En un estudio con maratonianos, el riesgo de enfermedades de los atletas que la tomaron después de correr disminuyó en un 50 % frente a los integrantes del grupo que no tomó ningún suplemento4.

Cada vez más deportistas de todo el mundo utilizan a diario suplementos deportivos de glutamina, sobre todo entre aquellos que buscan ganar masa muscular.

Por tanto, resulta muy efectiva en ejercicios de fuerza con levantamiento de pesas o uso de máquinas estáticas. La glutamina también puede resultar de utilidad en deportes de resistencia (ciclismo, atletismo de larga distancia, triatlon…). Es capaz de reducir los calambres y prevenir los dolores musculares.

GLUTAMINA PARA EL TRACTO INTESTINAL:

La glutamina juega un papel clave en el metabolismo, la estructura y función de todo el sistema gastrointestinal (GI) y su sistema inmunológico.

Muchos estudios clínicos apoyan el hecho de que la dieta y la glutamina endógena es crucial para mantener la normalidad de todo el tracto gastrointestinal, incluyendo el hígado y el páncreas. La glutamina ayuda a mantener la permeabilidad normal del intestino la regeneración celular de la mucosa y su estructura, especialmente durante los períodos de mucho estrés.

Un equipo de investigadores del Instituto de Biomedicina (Ibiomed) de la Universidad de León (ULE) está desarrollando nuevos tratamientos experimentales para la enfermedad de Crohn : han descubierto que la glutamina reduce el daño que aparece en Crohn y por eso ya se utiliza en algunos casos para reparar daños asociados a situaciones de estrés intestinal en pacientes humanos, y puede ser una alternativa terapéutica a los tratamientos actuales de la enfermedad inflamatoria intestinal.

Una conclusión que podemos sacar después de leer este artículo es que este suplemento alimenticio puede ser muy útil en deportistas con EII.

POSOLOGIA:

Lo recomendable es hacer dos tomas al día: una después del entrenamiento y otras antes de acostarse. En ocasiones también se aconseja hacer una tercera toma antes del entrenamiento

  • Si pesas menos de 80kg: 3 gramos de glutamina en cada toma.
  • Si pesas más de 80Kg: 5 gramos de glutamina en cada toma.

PRECAUCIONES:

No debe administrarse en personas que tengan cirrosis y problemas renales.

Este artículo ha sido elaborado con información extraida de:

  • www.foodspring.es
  • www.nutrisport.es
  • www.cuidateplus.marca.com
  • www.nutrisalud.com
  • www.libredelacteos.com
  • www.xeviverdaguer.com